lunes, 7 de marzo de 2011

Las cosas siguen igual, que regrese el comunismo.

para los que suenan todavia  con un modelo como el de Cuba en el que ni el mismo Fidel ya cree, un modelo que no es capaz de producir nada, que no es capaz de dar trabajo a sus habitantes, les dire que es mucho precio sacrificar la libertad de la gente a cambio de un poco de salud y un poco de mejor educacion (si sera cierto porque el cubano no sabe ni que es el internet)  de un sueldo miserable que no compra nada.Y que ademas no hay que comprar. Porque en Varadero las chicas se entregan a cambio de  un bluejeans.
Pero siguen siendo la pobreza el miedo al extranjero y las teorias conspirativas los peores enemigos del progreso de las sociedades poco desarrolladas como la nuestra. Y los mejores aliados del  nacionalismo y el comunismo.
La creencia  de que el capitalismo es incapaz de acabar con la pobreza y que el estatismo y el comunismo si. Entonces porque no creen en eso China India y URSS.
L a creencia conspirativa de que el imperialismo es el origen de todos nuestros males sobre todo el norteamericano pero no el chino o el sovietico y que no somos nosotros los unicos autores de nuestro destino.

 To: ASOCIACION PSIQUIATRIA PERUANA <listaapp@yahoogrupos.com.mx
From: PABLO ALBAN SILVA <albansilvamedico@hotmail.com
Date: Mon, 7 Mar 2011 00:07:14 -0500
Subject: RE: [listaapp] QUE FUE LO QUE COMENZÓ CON FUYIMORI??

En la búsqueda de la "víctima expiatoria": para los miembros de la Comisión de la Verdad y Reconsideración, estaban exceptuados Fernando Belaunde Terry y Alan García...
En una entrevista a Valentín Paniagua, realizada por Mariela Balby, el informe que su gobierno lo había subvencionado, lo irritó...

Este link: 2.1. El gobierno de Acción Popular - PDF
2.1.4. La responsabilidad del gobierno
Es claro que el gobierno del arquitecto Fernando Belaunde Terry respaldó la actuación de los comandos político-militares entre 1983 y 1985 a pesar de las denuncias sobre las grandes violaciones de derechos humanos de la población civil que se estaban cometiendo y del conocimiento que obviamente debió tener sobre esos hechos. El ingreso de las fuerzas armadas en la zona de emergencia para combatir a la subversión fue dispuesto sin tomar las previsiones necesarias para proteger los derechos de la ciudadanía. Por el contrario, la autoridad civil delegó en las autoridades militares amplias facultades y renunció a ejercer sus potestades para impedir o sancionar graves atropellos contra la población
2.1.4.2. Impunidad
La estrategia contrasubversiva que se puso en práctica con las fuerzas armadas en el escenario de la violencia resultó ser altamente costosa en vida humanas. Para cierto sector de las fuerzas armadas eso era inevitable, e incluso se hizo público ese punto de vista. El general Luis Cisneros Vizquerra, quien fue ministro de Guerra, afirmaba en septiembre de 1984:
En agosto de 1983, la organización Amnistía Internacional envío una carta al presidente Belaunde en la que señalaba que las fuerzas de seguridad del Estado habían ejecutado sumariamente a centenares de pobladores en la región andina en operaciones contrainsurgentes. El Presidente desatendió el informe: "Las cartas de Amnistía Internacional van al tacho de basura (…) yo no las acepto".53
La indeferencia del gobierno de Acción Popular ante estos crímenes no se confinó al Poder Ejecutivo, sino que se extendió también al Legislativo. La Comisión ha encontrado que el Congreso, en el que Acción Popular tenía mayoría, no instituyó ninguna comisión investigadora sobre desapariciones forzadas de personas a pesar de las denuncias existentes. En términos generales, el Legislativo incumplió su deber de fiscalización en materia de derechos humanos, lo que, aunado a la actitud del Poder Ejecutivo, estableció un ambiente de impunidad que la Comisión considera deplorable por las pérdidas de miles de vidas humanas a que ello dio lugar.
2.1.4. 3. El orden constitucional
El orden constitucional, sin embargo, resultó mellado en un aspecto esencial, como es el respeto de los derechos fundamentales en la medida que el gobierno del presidente Belaunde no fue exitoso en detener el avance de la subversión ni se interesó en prevenir o castigar las violaciones de derechos humanos perpetradas por las fuerzas de seguridad a las que había encargado la lucha contrasubversiva con amplias facultades
2.1.5. Conclusiones
8. En síntesis, elegido para hacer de la democracia un proyecto nacional en ejecución, se puede considerar que el gobierno del arquitecto Fernando Belaunde Terry fue la primera víctima política de la violencia criminal del PCP-SL. Hacia el final de su gobierno Belaunde consideró un éxito que "un gobierno elegido democráticamente entregue el poder a otro elegido democráticamente". En las circunstancias del grave desafío planteado al Estado y la sociedad, ello fue así. Pero, por desgracia, el gobierno saliente dejó tras de sí una legislación antiterrorista – la ley 24150 – que fortaleció las facultades de los comandos político-militares a pesar de las numerosas denuncias de violaciones de derechos humanos, y que en la práctica significó una renuncia de la autoridad civil en el terreno de la lucha antisubversiva

Este link: 2.2. El gobierno del Partido Aprista Peruano - PDF

2.1.4.6. La fase final del gobierno aprista
La agudización del conflicto armado interno en el quinquenio aprista se revela mejor con estas cifras: En 1985, el 6.04% de la población nacional y el 7.25% del territorio estaba bajo el régimen de estado de emergencia o de un comando político militar, mientras que en 1990 lo eran el 45.18% de la población y el 29.62% del territorio.54 El Gobierno aprista fracasó en esta lucha. Su cambiante accionar expresa que finalmente no supo romper con la tendencia no sólo a militarizar el conflicto, sino a dejarlo luego fuera del control democrático. Sus intentos de hacer algo distinto, no tuvieron coherencia y fuerza. Es claro que los sectores sociales más afectados por esa estrategia no tenían la capacidad de hacer sentir la magnitud de su maltrato en la escena nacional y que la sociedad urbana, sobre todo sus sectores más influyentes, preferían no involucrarse en un problema tan duro y finalmente lejano aún de sus hogares. Ese contexto, no afecta el juicio crítico de la Comisión sobre las graves responsabilidades éticas y políticas del Gobierno, pues era precisamente su principal obligación defender la vida de sus ciudadanos. Otras implicancias de esta responsabilidad dependen del análisis de casos particulares de violaciones de derechos humanos que son materia de otra sección del Inf

Hasta el 5 de abril 1992 era más de lo mismo... ¿Cuándo comenzó el milagro económico?
Su amigo
Dr. Pablo Albán
To: listaapp@yahoogrupos.com.mx
From: rvarillas@gmail.com
Date: Sun, 6 Mar 2011 11:04:58 -0500
Subject: Re: [listaapp] QUE FUE LO QUE COMENZÓ CON FUYIMORI??
 
Estimado Colegas:
Tal vez el titulo inicial debio decir "todo empezo con Garcia". A su lado cualquier sucesor iba a obtener mejores cifras, inclusive poniendo el piloto automatico. La valla que dejo Garcia era tan baja que a su lado cualquiera resultaba campeon.
Efectivamente ahora las cifras son otras, sinembargo transcurridos varios lustros ¿hemos logrado superar el nivel primario exportador?
Cordialmente,
RV

2011/3/6 Manuel Catacora <mcatacora@hotmail.com>
 
Contagiandome de la fiebre economicista de los colegas me permito hacer algunos comentarios.
El titulo del articulo inicial de Ernesto Kritz es "Peru un muevo modelo" y es antecedido en ese envio inicial con un comentario que para nada es del autor: "empezo con fuyimori"
Me pregunto que fue lo que realmente comenzo con Fujimori? El modelo de apertura economica y entreguismo al capital externo? no creo, eso segun me parece ya lo habia iniciado Belaunde y quizas otros antes de el. El de generar riqueza, no estoy seguro, talvez riqueza en la familia Fujimori, Montesinos, Crousillat, Shultz, etc, etc, y allegados?.
En realidad cual fue el modelo (no necesariamente economico) que inicio la dupla Fujimori-Montesinos? Es ese modelo en realidad un nuevo modelo? no estoy seguro.

Les sugiero ver un grafico interesante de la curva de crecimiento del Peru:
http://desarrolloperuano.blogspot.com/2008/07/evolucin-del-pbi-per-cpita-real-1950.html
Es evidente que despues del desastre en el primer gobierno del Apra las cosas ya no podian ir peor, y luego del fujishock (que durante su campanha prometio nunca iba suceder y con la ayuda del Apra satanizo la propuesta de Vargas Llosa) las cosas se estabilizaron un poco, estancandose en el segundo periodo del Fujimorato.
A proposito, que sera de uno de los mas prominentes economistas de Fujimori? me refiero a Boloña, a quien debemos el modelo de las AFP, siendo el mismo duenho de una de esas AFP (existira el concepto "conflicto de intereses" entre los economistas?), que sera de el? ya lo encontraron??

Saludos economicos,

Manuel Catacora V.


To: listaapp@yahoogrupos.com.mx
From: j_castro_m@terra.com.pe
Date: Sat, 5 Mar 2011 13:24:03 -0500
Subject: Re: [listaapp] COMENZÓ CON FUYIMORI
De acuerdo a un documento recientemente publicado por UNICEF acerca del estado de la ninhez en el Perù, la desnutricion crònica (DC) en menores de 5 anhos ha disminuido dràsticamente. En el 2005, cuando tuve oportundad de cotejar las cifras de UNICEF con los estudios de colegas peruanos en distintas regiones del paìs, encontrè que las cifras de UNICEF en ese anho indicaban 25% de DC en menores de 5 anhos, pero èsta alcanzaba al 50% en poblaciòn escolar ese mismo anho, de acuerdo a los pediatras peruanos. Ningùn funcionario de UNICEF pudo explicar esta duplicaciòn abismal en dos cohortes consecutivas.
Respecto al coeficiente Gini, el periodista Juan Paredes Castro ha comentado recientemente en El Comercio que este tiende a aumentar, esto es, se acerca màs a la unidad y no a la inversa, como sugiere el artìculo adjunto de Bàrcena, lo que explicarìa la percepciòn que, creo, compartimos todos: el crecimiento ha beneficiado muchìsimo a los sectores A y B, pero el resto sigue estancado entre la exclusiòn y la ciudadanìa de segunda clase. ¿Quièn tiene la razòn?
Hagamos un estudio serio de los datos disponibles y no saltemos a conclusiones psicologizantes. Yo, personalmente, sigo creyendo que, como decìa Gandhi, la pobreza es la peor de las violencias. Saludos realistas, Jorge Castro
On vie 4/03/11 21:29 , Manuel Ponce cmanuelponce@gmail.com sent:
 
REDUCCIÓN DE LA POBREZA.

Matemáticamente hablando la reducción de la pobreza puede demostrarse  al toque. Si medimos la pobreza como la condición en que una persona  tiene un ingreso inferior a $ 2.- al día entonces en los años del 2002 en que $ 1.- = S/. 3.50, entonces quien no tenía para gastar S/. 7 .- al día era pobre  Pero en 2011 el dolar a S/. 2.70 entonces : con 5.40 al día yo no se  es pobre. Sólo con este procedimiento de devaluar el dolar ya se ha bajado la pobeza en 23% de la población. Farid Matuk tenía razón cuando el actual gobierno se ufanaba de haber reducido la pbreza y él decía que era artificial.

Pero además es de tenerse en cuenta que el gobierno peruano tiene ahora RIN (reservas internacionales netas) superiores a los $ 45.000 millones. Bien guardadtos para que los niños desnutridos no los toquen ni en fantasía.

Fantasiosos saludos de

Manuel Ponce

El 4 de marzo de 2011 14:48, Marta Rondon <mbrondon@gmail.com> escribió:
 
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Sobre el tema, opina Alicia Bàrcena, de la Comisión Económica de Naciones Unidas para LAC. Sobre todo, quiero hacerles notar el gráfico 2, donde se muestra el cambio en el indice Gini en nuestro país. Por supuesto, somos un país desigual en un continente inequitativo (en AL el país menos inequitativo tiene un indice Gini superior al de Portugal, que es el país mas desigual de la Union Europea) pero avanzamos.
 Es hora de abandonar el discurso de la pobreza, que sospecho sirve entre otras cosas, para disminuìr la sensaciòn de frustración frente a un sistema de salud que no se pone al día con el resto del país y con un sistema educativo que ha avanzado en alcanzar a todas y todos, pero con grandes deficiencias.

Spreading the Wealth
FINANCE & DEVELOPMENT, March 2011, Vol. 48, No. 1
Alicia Bárcena
PDF version
Poverty and inequality have declined in Latin America in recent years, but there is a lot more to do
THE years following the 2002 emerging market crisis have been good ones for Latin America. Economies grew smartly and there was a significant reduction in poverty and a slight improvement in income distribution—with only a small setback during the Great Recession that began in 2008. But even with these positive developments, poverty, inequality, and economic and social marginalization remain prevalent in many Latin American countries—which historically have had among the most skewed income distribution in the world.
The improvements reflect not only strong economic growth in the region, which averaged more than 4 percent during the period, but also better social policies and an increase in the number of workers toiling in the formal economy rather than the less-productive underground, so-called informal, economy, where wages and social protection are weaker.
Moreover, better monetary, spending, and tax policies—as well as strong demand for commodities key to the region's economies—enabled Latin American countries in the main to weather the global crisis better than advanced economies. In the past, worldwide downturns generally sent Latin American economies reeling—and poverty rates skyrocketing. This time the reduction in poverty recorded in the boom years before the crisis continued into 2010.
 Despite sharp variation from country to country, poverty rates for the region as a whole dropped significantly between 2002 and 2008. On average, 44 percent of Latin American citizens were unable to satisfy basic nutritional and non-nutritional needs in 2002; by 2008 that number had fallen to 33 percent (see Chart 1). Moreover, indigence—the level below which people cannot satisfy their food needs—also declined markedly, from about 19 percent in 2002 to less than 13 percent in 2008.
 Like poverty, income inequality has also declined in most countries in Latin America and the Caribbean during the early years of the 21st century. If the so-called Gini coefficient is used to measure how equally incomes are distributed, 15 out of 18 economies surveyed in the region—Argentina, Bolivia, Brazil, Chile, Colombia, Ecuador, El Salvador, Honduras, Mexico, Nicaragua, Panama, Paraguay, Peru, Uruguay, and Venezuela—experienced improved income distribution (see Chart 2). In at least 11 of these economies the improvement was larger than 5 percentage points. Only in Costa Rica, the Dominican Republic, and Guatemala did wealthier segments of society increase their share of total income. The Gini coefficient ranges between zero and 1. In an economy in which one person has all the income, the coefficient is 1. It is zero when everyone has the same income.
But income distribution in the region remains heavily skewed. The average per capita income of households in the upper 10 percent is about 17 times that of the poorest 40 percent, a slight improvement over 2002, when it was 20 times higher. So a number of households may have escaped poverty, but they are not benefiting much from economic growth. That should come as no surprise. Poverty, although endemic, responds much more to economic cycles than income distribution. Lack of income equity is a long-standing condition that reflects serious problems of social stratification and wealth inequality that have been handed down from generation to generation.
The improvements in poverty and income distribution are explained in large part by growth and government policies and the interaction between them. Many economies in the region have made significant efforts to increase the resources available to implement social policies. On average, social spending rose from 12.2 percent of gross domestic product (GDP) during 1990–91 to 18 percent of GDP during 2007–08. As a share of overall public spending, social programs grew from 45 percent to 65 percent.
Among key social policies, conditional transfer programs, which pay households that engage in socially useful behavior such as keeping children in school, have also helped improve income distribution and reduce poverty. Other important programs include unemployment insurance, recruitment subsidies, and job creation programs.
Latin America was largely untouched by the first phase of the global crisis, which severely roiled financial markets in Europe and the United States. But the financial crisis spread to the real economy—which produces goods and services—and world trade shriveled in late 2008 and early 2009. Latin American output, as measured by GDP, fell 1.9 percent in 2009—the biggest annual contraction in two decades. But unlike during previous crises, many governments were able to undertake policies to mitigate the effects of the downturn on their citizens. Social policies became part of the effort—along with countercyclical taxing, spending, and monetary policies—that governments in the region took to soften the negative economic and social effects of the global crisis.
The generalized recovery in 2010 for most Latin American and Caribbean countries—led to a great extent by the adoption of countercyclical policies combined with improving conditions in the global economy—is expected to improve social conditions further. According to the latest estimates by the Economic Commission for Latin America and the Caribbean (ECLAC), the region's poverty rate rose a tiny bit (from 33 percent to 33.1 percent) in 2009 and is expected to have declined a full percentage point in 2010, to 32.1 percent. Extreme poverty, which rose 0.4 percentage point in 2009, is expected to have fallen back to its 2008 level of 12.9 percent.
In addition to economic growth and better social policies, changes in labor markets helped reduce poverty and income inequality. In many countries jobs in the formal sector increased, which, together with rising hourly wages, helped lower-income households relatively more than better-off households.
As encouraging as the improvements were, structural constraints could significantly hamper future improvements in overall economic welfare.
• Despite the recent movement of some workers from the informal to the formal sector, informal employment remains prevalent. Informal jobs, by their nature, are designed to remain out of sight and are seldom as productive as jobs in the formal sector. The productivity gap between the formal and informal sectors leads to wage differentials and inequality. Moreover, because informal employers often do not pay social security taxes, their workers usually are not as well protected as workers in the formal sector, leaving many people with inadequate health insurance and old-age protection.
• The unequal distribution of financial assets and real assets means that much of Latin American society is poorly equipped to weather economic and social instability.
• Less access to health and education by poorer people makes it harder to even out income distribution.
All these problems contribute to the region's continued structural productivity gaps—both within countries and compared with the rest of the world (see "Face-to-Face with Productivity" in this issue of F&D). That pervasive lagging productivity translates into low-paying employment and transmits poverty and inequality from generation to generation in a vicious cycle that is hard to break.
To deal with these structural issues, ECLAC has proposed a comprehensive development strategy to eradicate poverty and inequality. It places equality at the center of development.­ It establishes a vital role for government and calls for public-private partnership in the setting of economic and social policies.
ECLAC identifies three interlinked policies in its approach to production: industrial policy that focuses on the most innovative sectors, technology policy that increases and disseminates know-how, and policies to support small and medium-sized enterprises.
Employment, social, and education policies are at the core of the equality agenda. Labor policy alone does not generate employment, but it can help countries adapt to new conditions in the global market with fiscally and socially responsible economic protection for workers.
Social equality and economic growth are not necessarily at odds: the great challenge is to find ways they can reinforce each other. ■
Alicia Bárcena is the Executive Secretary of the United Nations Economic Commission for Latin America and the Caribbean.

2011/3/1 rene flores <rflores@terra.com.pe>
 

COMENZÓ CON FUYIMORI

PERÚ, UN NUEVO MODELO[1]

La esquina de las avenidas Primavera y Tomás Marsano era, hasta hace poco, uno de los lugares más inseguros de Lima. Ahora se levanta allí un shopping de última generación, al que concurren miles de personas. No lejos, el remodelado mercado de Surquillo, un sitio que muchos evitaban por la inseguridad y las deficiencias de higiene, es ahora un centro de aprovisionamiento de la floreciente industria gastronómica local. Decenas de edificios del centro histórico de la ciudad, por décadas degradado, están siendo renovados para comercios y sedes corporativas. Cambios como éstos se multiplican aquí, pero el progreso es especialmente notorio en los "conos" de la periferia, donde en la segunda mitad del siglo pasado se asentó la población inmigrante de la sierra. Distritos como Comas, Independencia, San Juan de Lurigancho o Los Olivos, hasta no hace más de una década áreas de extendida pobreza, son hoy sede de emprendimientos de todo tipo y escala, en muchos casos los más grandes de la ciudad; progresiva pero decididamente, se están convirtiendo en reductos de una nueva clase media.
INDICADORES ECONÓMICOS
 Los indicadores económicos sintetizan esta realidad. Perú es el país que más crece en América latina. El año pasado el PBI aumentó 9,1%; el ingreso real per cápita es 49% más alto que en 2000; desde 2004 el empleo privado urbano creció 43%; el coeficiente de inversión ascendió de 20%, a comienzos de la década pasada, a 27,5% en 2010. Por último, pero no menos importante, sobre todo para los sectores de menores ingresos, la inflación anual promedio es 2,3%.
FACTORES
 Esta transformación es el resultado de varios factores convergentes:
En primer lugar, la opción por los equilibrios macroeconómicos como una política de Estado. Desde la salida de la última gran crisis (la hiperinflación de 1989-1990) ha habido continuidad en los esfuerzos por mantener el equilibrio fiscal y la estabilidad de precios, y es presumible que seguirá siendo así. Los tres principales candidatos a las elecciones presidenciales de abril próximo, que reúnen más de 70% de la intención de voto, han manifestado su compromiso en este sentido.
En segundo término, la integración al mercado mundial y el esfuerzo por la mejora de la competitividad. No obstante el estancamiento del tipo de cambio real multilateral (3% más bajo que en 2000, a pesar de una mejora de los términos de intercambio de más de 50%), el valor de las exportaciones creció cinco veces. En esta última década, Perú firmó cuatro acuerdos de complementación económica y nueve tratados de libre comercio. El coeficiente de apertura de la economía (suma de exportaciones e importaciones respecto del PBI) es ahora de 48%.
 En tercer lugar, un esfuerzo también continuado por crear un ambiente de inversión favorable. En la reciente edición de Doing Business del Banco Mundial, Perú ocupó el puesto 36 (la Argentina, el 115) entre 183 economías, con un avance de 10 posiciones respecto del año anterior. La mejora en la facilidad para abrir un negocio fue de 49 posiciones.
En cuarto lugar, y probablemente el factor más importante, un notable espíritu emprendedor, en especial de la nueva clase media de origen andino. En los últimos cinco años, unos 3,5 millones de personas, antes en la pobreza, pasaron a engrosar esta nueva clase media. Un estudio reciente realizado en 15 ciudades muestra que la participación del "nivel C" en la generación de riqueza supera el 30%.
¿ CÓMO SE HACE ?
 La pregunta quizá más relevante es cómo se formó este sector emergente. Paradójicamente, su origen está en la incapacidad histórica del Estado para atender los nuevos segmentos urbanos. Esto los empujó a desarrollar estrategias de subsistencia en actividades informales, para pasar en muchos casos -por lo general en la segunda generación- a una lógica de acumulación a través de la construcción, la inversión en negocios estables y en educación. En las últimas dos décadas, las capacidades ganadas con sacrificio por los nuevos emprendedores encontraron una oportunidad de desarrollo más pleno en el nuevo clima de negocios. El caso quizá más excepcional pero emblemático de este espíritu emprendedor es el de los Añaños, una familia ayacuchana que en menos de 20 años pasó de una pequeña firma de bebidas gaseosas que ocupaba 15 personas (la mayoría de la propia familia) a una compañía multinacional con presencia en 12 países de América y Asia (acaba de inaugurar una planta en la India) y una facturación anual de US$ 1500 millones.
 Otro caso emblemático, esta vez de un emprendedor de origen de clase media tradicional, es el del chef Gastón Acurio (hijo de un ex senador), que impulsó la gastronomía peruana a un lugar destacado en el mundo. Las empresas de Gastón están en diez países, ocupan a 3000 personas y facturan US$ 100 millones anuales. Su preocupación no se limita a los negocios, sino a cómo éstos pueden ayudar a reducir la pobreza. En una entrevista reciente se preguntó: "¿Hasta dónde es ético que un cocinero prepare un cebiche si al pescador no le alcanza el dinero para alimentar a toda su familia?".
 PROBLEMAS
Esto no significa, desde luego, que Perú haya vencido la pobreza, que sigue siendo muy alta: 35% en el total nacional; 21% en el área urbana y 60% en la zona rural. Lo mismo con la desigualdad (el coeficiente de Gini es casi 0,48). Seguramente se requerirá más de una generación para reducirla a niveles tolerables. Pero el progreso es evidente: desde 2004 hubo una baja de 14 puntos en la pobreza.
 La singularidad y, tal vez más importante, la sustentabilidad de la movilidad social, reside en que se da a través de la economía real y no de los subsidios. Las transferencias de ingresos (limitadas y condicionadas) llegan a unos 500.000 hogares de pequeños poblados rurales; pero aún en las zonas más atrasadas la mejora es perceptible. Un estudio reciente de Richard Webb -ex presidente del Banco Central y pionero en estudios distributivos- realizado en cinco distritos que califican entre los 15 más pobres de Perú, muestra un claro adelanto en las condiciones de vida; entre otros, en los últimos cuatro años el jornal agrícola aumentó 50%.
 Sin subsidios, pero con estabilidad y un ambiente de negocios favorable, la movilidad social no solo es más sustentable, sino que reduce significativamente el clientelismo político.
 Los desafíos por delante son enormes. El más importante, quizás, es la educación. En la última prueba internacional PISA, Perú se ubicó 63 (la Argentina, 58) entre 65 países participantes. Antes que descalificar la prueba con el argumento de que no tiene en cuenta sus especificidades, el país se embarcó en una reforma educativa de largo alcance, centrada en la mejora de los docentes. En 2007, menos de 2% de los maestros que se sometieron a una evaluación aprobaron el examen de matemáticas, y cerca de la mitad tuvo dificultades para sumar y restar.
 Una nueva ley de carrera magisterial, de incorporación voluntaria, condiciona la promoción y el salario de los docentes (hasta tres veces mayor que en el régimen anterior) a los resultados de exámenes anuales. Es una reforma lenta y difícil, pero prometedora; ha ganado el apoyo de la sociedad, cada vez son más los docentes que se incorporan y, tal vez lo más alentador, hay un creciente número de jóvenes que concursan para ingresar a una carrera profesional en la educación pública. Por primera vez los padres de familia tienen voz y voto en el comité de evaluación, que es descentralizado.
 El otro desafío principal es la infraestructura. Sostener un crecimiento de 6% promedio requiere mucha más energía, caminos, puertos. Un estudio de 2009 del Instituto Peruano de Economía indica que para cubrir esta brecha en la siguiente década hace falta invertir US$ 38.000 millones y, tan importante como eso, remover obstáculos burocráticos y tener capacidad para ejecutar las obras.
Una anécdota personal ilustra la restricción de la infraestructura: hace pocos días, el vuelo que me traía de Lima a Buenos Aires salió con media hora de atraso por problemas de tráfico. El comandante, al presentar sus excusas por la demora, dijo: "Estamos creciendo mucho y el aeropuerto nos está quedando chico". La nueva pista estará lista en 2014. Estas son las tensiones que me gustan.

[1]Ernesto Kritz , economista, es director de SEL consultores
Para LA NACION Viernes 25 de febrero de 2011 .


--
MARTA B. RONDON
Secretary, International Association for Women's Mental Health
Honorary Member, World Psychiatric Association
Jose De La Torre Ugarte 471 (302)
Lima 18, Peru
511 222 1656 - 511 997 905507
CARPE DIEM
 To: ASOCIACION PSIQUIATRIA PERUANA <listaapp@yahoogrupos.com.mx
From: PABLO ALBAN SILVA <albansilvamedico@hotmail.com
Date: Mon, 7 Mar 2011 00:07:14 -0500
Subject: RE: [listaapp] QUE FUE LO QUE COMENZÓ CON FUYIMORI??

En la búsqueda de la "víctima expiatoria": para los miembros de la Comisión de la Verdad y Reconsideración, estaban exceptuados Fernando Belaunde Terry y Alan García...
En una entrevista a Valentín Paniagua, realizada por Mariela Balby, el informe que su gobierno lo había subvencionado, lo irritó...

Este link: 2.1. El gobierno de Acción Popular - PDF
2.1.4. La responsabilidad del gobierno
Es claro que el gobierno del arquitecto Fernando Belaunde Terry respaldó la actuación de los comandos político-militares entre 1983 y 1985 a pesar de las denuncias sobre las grandes violaciones de derechos humanos de la población civil que se estaban cometiendo y del conocimiento que obviamente debió tener sobre esos hechos. El ingreso de las fuerzas armadas en la zona de emergencia para combatir a la subversión fue dispuesto sin tomar las previsiones necesarias para proteger los derechos de la ciudadanía. Por el contrario, la autoridad civil delegó en las autoridades militares amplias facultades y renunció a ejercer sus potestades para impedir o sancionar graves atropellos contra la población
2.1.4.2. Impunidad
La estrategia contrasubversiva que se puso en práctica con las fuerzas armadas en el escenario de la violencia resultó ser altamente costosa en vida humanas. Para cierto sector de las fuerzas armadas eso era inevitable, e incluso se hizo público ese punto de vista. El general Luis Cisneros Vizquerra, quien fue ministro de Guerra, afirmaba en septiembre de 1984:
En agosto de 1983, la organización Amnistía Internacional envío una carta al presidente Belaunde en la que señalaba que las fuerzas de seguridad del Estado habían ejecutado sumariamente a centenares de pobladores en la región andina en operaciones contrainsurgentes. El Presidente desatendió el informe: "Las cartas de Amnistía Internacional van al tacho de basura (…) yo no las acepto".53
La indeferencia del gobierno de Acción Popular ante estos crímenes no se confinó al Poder Ejecutivo, sino que se extendió también al Legislativo. La Comisión ha encontrado que el Congreso, en el que Acción Popular tenía mayoría, no instituyó ninguna comisión investigadora sobre desapariciones forzadas de personas a pesar de las denuncias existentes. En términos generales, el Legislativo incumplió su deber de fiscalización en materia de derechos humanos, lo que, aunado a la actitud del Poder Ejecutivo, estableció un ambiente de impunidad que la Comisión considera deplorable por las pérdidas de miles de vidas humanas a que ello dio lugar.
2.1.4. 3. El orden constitucional
El orden constitucional, sin embargo, resultó mellado en un aspecto esencial, como es el respeto de los derechos fundamentales en la medida que el gobierno del presidente Belaunde no fue exitoso en detener el avance de la subversión ni se interesó en prevenir o castigar las violaciones de derechos humanos perpetradas por las fuerzas de seguridad a las que había encargado la lucha contrasubversiva con amplias facultades
2.1.5. Conclusiones
8. En síntesis, elegido para hacer de la democracia un proyecto nacional en ejecución, se puede considerar que el gobierno del arquitecto Fernando Belaunde Terry fue la primera víctima política de la violencia criminal del PCP-SL. Hacia el final de su gobierno Belaunde consideró un éxito que "un gobierno elegido democráticamente entregue el poder a otro elegido democráticamente". En las circunstancias del grave desafío planteado al Estado y la sociedad, ello fue así. Pero, por desgracia, el gobierno saliente dejó tras de sí una legislación antiterrorista – la ley 24150 – que fortaleció las facultades de los comandos político-militares a pesar de las numerosas denuncias de violaciones de derechos humanos, y que en la práctica significó una renuncia de la autoridad civil en el terreno de la lucha antisubversiva

Este link: 2.2. El gobierno del Partido Aprista Peruano - PDF

2.1.4.6. La fase final del gobierno aprista
La agudización del conflicto armado interno en el quinquenio aprista se revela mejor con estas cifras: En 1985, el 6.04% de la población nacional y el 7.25% del territorio estaba bajo el régimen de estado de emergencia o de un comando político militar, mientras que en 1990 lo eran el 45.18% de la población y el 29.62% del territorio.54 El Gobierno aprista fracasó en esta lucha. Su cambiante accionar expresa que finalmente no supo romper con la tendencia no sólo a militarizar el conflicto, sino a dejarlo luego fuera del control democrático. Sus intentos de hacer algo distinto, no tuvieron coherencia y fuerza. Es claro que los sectores sociales más afectados por esa estrategia no tenían la capacidad de hacer sentir la magnitud de su maltrato en la escena nacional y que la sociedad urbana, sobre todo sus sectores más influyentes, preferían no involucrarse en un problema tan duro y finalmente lejano aún de sus hogares. Ese contexto, no afecta el juicio crítico de la Comisión sobre las graves responsabilidades éticas y políticas del Gobierno, pues era precisamente su principal obligación defender la vida de sus ciudadanos. Otras implicancias de esta responsabilidad dependen del análisis de casos particulares de violaciones de derechos humanos que son materia de otra sección del Inf

Hasta el 5 de abril 1992 era más de lo mismo... ¿Cuándo comenzó el milagro económico?
Su amigo
Dr. Pablo Albán
To: listaapp@yahoogrupos.com.mx
From: rvarillas@gmail.com
Date: Sun, 6 Mar 2011 11:04:58 -0500
Subject: Re: [listaapp] QUE FUE LO QUE COMENZÓ CON FUYIMORI??
 
Estimado Colegas:
Tal vez el titulo inicial debio decir "todo empezo con Garcia". A su lado cualquier sucesor iba a obtener mejores cifras, inclusive poniendo el piloto automatico. La valla que dejo Garcia era tan baja que a su lado cualquiera resultaba campeon.
Efectivamente ahora las cifras son otras, sinembargo transcurridos varios lustros ¿hemos logrado superar el nivel primario exportador?
Cordialmente,
RV

2011/3/6 Manuel Catacora <mcatacora@hotmail.com>
 
Contagiandome de la fiebre economicista de los colegas me permito hacer algunos comentarios.
El titulo del articulo inicial de Ernesto Kritz es "Peru un muevo modelo" y es antecedido en ese envio inicial con un comentario que para nada es del autor: "empezo con fuyimori"
Me pregunto que fue lo que realmente comenzo con Fujimori? El modelo de apertura economica y entreguismo al capital externo? no creo, eso segun me parece ya lo habia iniciado Belaunde y quizas otros antes de el. El de generar riqueza, no estoy seguro, talvez riqueza en la familia Fujimori, Montesinos, Crousillat, Shultz, etc, etc, y allegados?.
En realidad cual fue el modelo (no necesariamente economico) que inicio la dupla Fujimori-Montesinos? Es ese modelo en realidad un nuevo modelo? no estoy seguro.

Les sugiero ver un grafico interesante de la curva de crecimiento del Peru:
http://desarrolloperuano.blogspot.com/2008/07/evolucin-del-pbi-per-cpita-real-1950.html
Es evidente que despues del desastre en el primer gobierno del Apra las cosas ya no podian ir peor, y luego del fujishock (que durante su campanha prometio nunca iba suceder y con la ayuda del Apra satanizo la propuesta de Vargas Llosa) las cosas se estabilizaron un poco, estancandose en el segundo periodo del Fujimorato.
A proposito, que sera de uno de los mas prominentes economistas de Fujimori? me refiero a Boloña, a quien debemos el modelo de las AFP, siendo el mismo duenho de una de esas AFP (existira el concepto "conflicto de intereses" entre los economistas?), que sera de el? ya lo encontraron??

Saludos economicos,

Manuel Catacora V.


To: listaapp@yahoogrupos.com.mx
From: j_castro_m@terra.com.pe
Date: Sat, 5 Mar 2011 13:24:03 -0500
Subject: Re: [listaapp] COMENZÓ CON FUYIMORI
De acuerdo a un documento recientemente publicado por UNICEF acerca del estado de la ninhez en el Perù, la desnutricion crònica (DC) en menores de 5 anhos ha disminuido dràsticamente. En el 2005, cuando tuve oportundad de cotejar las cifras de UNICEF con los estudios de colegas peruanos en distintas regiones del paìs, encontrè que las cifras de UNICEF en ese anho indicaban 25% de DC en menores de 5 anhos, pero èsta alcanzaba al 50% en poblaciòn escolar ese mismo anho, de acuerdo a los pediatras peruanos. Ningùn funcionario de UNICEF pudo explicar esta duplicaciòn abismal en dos cohortes consecutivas.
Respecto al coeficiente Gini, el periodista Juan Paredes Castro ha comentado recientemente en El Comercio que este tiende a aumentar, esto es, se acerca màs a la unidad y no a la inversa, como sugiere el artìculo adjunto de Bàrcena, lo que explicarìa la percepciòn que, creo, compartimos todos: el crecimiento ha beneficiado muchìsimo a los sectores A y B, pero el resto sigue estancado entre la exclusiòn y la ciudadanìa de segunda clase. ¿Quièn tiene la razòn?
Hagamos un estudio serio de los datos disponibles y no saltemos a conclusiones psicologizantes. Yo, personalmente, sigo creyendo que, como decìa Gandhi, la pobreza es la peor de las violencias. Saludos realistas, Jorge Castro
On vie 4/03/11 21:29 , Manuel Ponce cmanuelponce@gmail.com sent:
 
REDUCCIÓN DE LA POBREZA.

Matemáticamente hablando la reducción de la pobreza puede demostrarse  al toque. Si medimos la pobreza como la condición en que una persona  tiene un ingreso inferior a $ 2.- al día entonces en los años del 2002 en que $ 1.- = S/. 3.50, entonces quien no tenía para gastar S/. 7 .- al día era pobre  Pero en 2011 el dolar a S/. 2.70 entonces : con 5.40 al día yo no se  es pobre. Sólo con este procedimiento de devaluar el dolar ya se ha bajado la pobeza en 23% de la población. Farid Matuk tenía razón cuando el actual gobierno se ufanaba de haber reducido la pbreza y él decía que era artificial.

Pero además es de tenerse en cuenta que el gobierno peruano tiene ahora RIN (reservas internacionales netas) superiores a los $ 45.000 millones. Bien guardadtos para que los niños desnutridos no los toquen ni en fantasía.

Fantasiosos saludos de

Manuel Ponce

El 4 de marzo de 2011 14:48, Marta Rondon <mbrondon@gmail.com> escribió:
 
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Sobre el tema, opina Alicia Bàrcena, de la Comisión Económica de Naciones Unidas para LAC. Sobre todo, quiero hacerles notar el gráfico 2, donde se muestra el cambio en el indice Gini en nuestro país. Por supuesto, somos un país desigual en un continente inequitativo (en AL el país menos inequitativo tiene un indice Gini superior al de Portugal, que es el país mas desigual de la Union Europea) pero avanzamos.
 Es hora de abandonar el discurso de la pobreza, que sospecho sirve entre otras cosas, para disminuìr la sensaciòn de frustración frente a un sistema de salud que no se pone al día con el resto del país y con un sistema educativo que ha avanzado en alcanzar a todas y todos, pero con grandes deficiencias.

Spreading the Wealth
FINANCE & DEVELOPMENT, March 2011, Vol. 48, No. 1
Alicia Bárcena
PDF version
Poverty and inequality have declined in Latin America in recent years, but there is a lot more to do
THE years following the 2002 emerging market crisis have been good ones for Latin America. Economies grew smartly and there was a significant reduction in poverty and a slight improvement in income distribution—with only a small setback during the Great Recession that began in 2008. But even with these positive developments, poverty, inequality, and economic and social marginalization remain prevalent in many Latin American countries—which historically have had among the most skewed income distribution in the world.
The improvements reflect not only strong economic growth in the region, which averaged more than 4 percent during the period, but also better social policies and an increase in the number of workers toiling in the formal economy rather than the less-productive underground, so-called informal, economy, where wages and social protection are weaker.
Moreover, better monetary, spending, and tax policies—as well as strong demand for commodities key to the region's economies—enabled Latin American countries in the main to weather the global crisis better than advanced economies. In the past, worldwide downturns generally sent Latin American economies reeling—and poverty rates skyrocketing. This time the reduction in poverty recorded in the boom years before the crisis continued into 2010.
 Despite sharp variation from country to country, poverty rates for the region as a whole dropped significantly between 2002 and 2008. On average, 44 percent of Latin American citizens were unable to satisfy basic nutritional and non-nutritional needs in 2002; by 2008 that number had fallen to 33 percent (see Chart 1). Moreover, indigence—the level below which people cannot satisfy their food needs—also declined markedly, from about 19 percent in 2002 to less than 13 percent in 2008.
 Like poverty, income inequality has also declined in most countries in Latin America and the Caribbean during the early years of the 21st century. If the so-called Gini coefficient is used to measure how equally incomes are distributed, 15 out of 18 economies surveyed in the region—Argentina, Bolivia, Brazil, Chile, Colombia, Ecuador, El Salvador, Honduras, Mexico, Nicaragua, Panama, Paraguay, Peru, Uruguay, and Venezuela—experienced improved income distribution (see Chart 2). In at least 11 of these economies the improvement was larger than 5 percentage points. Only in Costa Rica, the Dominican Republic, and Guatemala did wealthier segments of society increase their share of total income. The Gini coefficient ranges between zero and 1. In an economy in which one person has all the income, the coefficient is 1. It is zero when everyone has the same income.
But income distribution in the region remains heavily skewed. The average per capita income of households in the upper 10 percent is about 17 times that of the poorest 40 percent, a slight improvement over 2002, when it was 20 times higher. So a number of households may have escaped poverty, but they are not benefiting much from economic growth. That should come as no surprise. Poverty, although endemic, responds much more to economic cycles than income distribution. Lack of income equity is a long-standing condition that reflects serious problems of social stratification and wealth inequality that have been handed down from generation to generation.
The improvements in poverty and income distribution are explained in large part by growth and government policies and the interaction between them. Many economies in the region have made significant efforts to increase the resources available to implement social policies. On average, social spending rose from 12.2 percent of gross domestic product (GDP) during 1990–91 to 18 percent of GDP during 2007–08. As a share of overall public spending, social programs grew from 45 percent to 65 percent.
Among key social policies, conditional transfer programs, which pay households that engage in socially useful behavior such as keeping children in school, have also helped improve income distribution and reduce poverty. Other important programs include unemployment insurance, recruitment subsidies, and job creation programs.
Latin America was largely untouched by the first phase of the global crisis, which severely roiled financial markets in Europe and the United States. But the financial crisis spread to the real economy—which produces goods and services—and world trade shriveled in late 2008 and early 2009. Latin American output, as measured by GDP, fell 1.9 percent in 2009—the biggest annual contraction in two decades. But unlike during previous crises, many governments were able to undertake policies to mitigate the effects of the downturn on their citizens. Social policies became part of the effort—along with countercyclical taxing, spending, and monetary policies—that governments in the region took to soften the negative economic and social effects of the global crisis.
The generalized recovery in 2010 for most Latin American and Caribbean countries—led to a great extent by the adoption of countercyclical policies combined with improving conditions in the global economy—is expected to improve social conditions further. According to the latest estimates by the Economic Commission for Latin America and the Caribbean (ECLAC), the region's poverty rate rose a tiny bit (from 33 percent to 33.1 percent) in 2009 and is expected to have declined a full percentage point in 2010, to 32.1 percent. Extreme poverty, which rose 0.4 percentage point in 2009, is expected to have fallen back to its 2008 level of 12.9 percent.
In addition to economic growth and better social policies, changes in labor markets helped reduce poverty and income inequality. In many countries jobs in the formal sector increased, which, together with rising hourly wages, helped lower-income households relatively more than better-off households.
As encouraging as the improvements were, structural constraints could significantly hamper future improvements in overall economic welfare.
• Despite the recent movement of some workers from the informal to the formal sector, informal employment remains prevalent. Informal jobs, by their nature, are designed to remain out of sight and are seldom as productive as jobs in the formal sector. The productivity gap between the formal and informal sectors leads to wage differentials and inequality. Moreover, because informal employers often do not pay social security taxes, their workers usually are not as well protected as workers in the formal sector, leaving many people with inadequate health insurance and old-age protection.
• The unequal distribution of financial assets and real assets means that much of Latin American society is poorly equipped to weather economic and social instability.
• Less access to health and education by poorer people makes it harder to even out income distribution.
All these problems contribute to the region's continued structural productivity gaps—both within countries and compared with the rest of the world (see "Face-to-Face with Productivity" in this issue of F&D). That pervasive lagging productivity translates into low-paying employment and transmits poverty and inequality from generation to generation in a vicious cycle that is hard to break.
To deal with these structural issues, ECLAC has proposed a comprehensive development strategy to eradicate poverty and inequality. It places equality at the center of development.­ It establishes a vital role for government and calls for public-private partnership in the setting of economic and social policies.
ECLAC identifies three interlinked policies in its approach to production: industrial policy that focuses on the most innovative sectors, technology policy that increases and disseminates know-how, and policies to support small and medium-sized enterprises.
Employment, social, and education policies are at the core of the equality agenda. Labor policy alone does not generate employment, but it can help countries adapt to new conditions in the global market with fiscally and socially responsible economic protection for workers.
Social equality and economic growth are not necessarily at odds: the great challenge is to find ways they can reinforce each other. ■
Alicia Bárcena is the Executive Secretary of the United Nations Economic Commission for Latin America and the Caribbean.

2011/3/1 rene flores <rflores@terra.com.pe>
 

COMENZÓ CON FUYIMORI

PERÚ, UN NUEVO MODELO[1]

La esquina de las avenidas Primavera y Tomás Marsano era, hasta hace poco, uno de los lugares más inseguros de Lima. Ahora se levanta allí un shopping de última generación, al que concurren miles de personas. No lejos, el remodelado mercado de Surquillo, un sitio que muchos evitaban por la inseguridad y las deficiencias de higiene, es ahora un centro de aprovisionamiento de la floreciente industria gastronómica local. Decenas de edificios del centro histórico de la ciudad, por décadas degradado, están siendo renovados para comercios y sedes corporativas. Cambios como éstos se multiplican aquí, pero el progreso es especialmente notorio en los "conos" de la periferia, donde en la segunda mitad del siglo pasado se asentó la población inmigrante de la sierra. Distritos como Comas, Independencia, San Juan de Lurigancho o Los Olivos, hasta no hace más de una década áreas de extendida pobreza, son hoy sede de emprendimientos de todo tipo y escala, en muchos casos los más grandes de la ciudad; progresiva pero decididamente, se están convirtiendo en reductos de una nueva clase media.
INDICADORES ECONÓMICOS
 Los indicadores económicos sintetizan esta realidad. Perú es el país que más crece en América latina. El año pasado el PBI aumentó 9,1%; el ingreso real per cápita es 49% más alto que en 2000; desde 2004 el empleo privado urbano creció 43%; el coeficiente de inversión ascendió de 20%, a comienzos de la década pasada, a 27,5% en 2010. Por último, pero no menos importante, sobre todo para los sectores de menores ingresos, la inflación anual promedio es 2,3%.
FACTORES
 Esta transformación es el resultado de varios factores convergentes:
En primer lugar, la opción por los equilibrios macroeconómicos como una política de Estado. Desde la salida de la última gran crisis (la hiperinflación de 1989-1990) ha habido continuidad en los esfuerzos por mantener el equilibrio fiscal y la estabilidad de precios, y es presumible que seguirá siendo así. Los tres principales candidatos a las elecciones presidenciales de abril próximo, que reúnen más de 70% de la intención de voto, han manifestado su compromiso en este sentido.
En segundo término, la integración al mercado mundial y el esfuerzo por la mejora de la competitividad. No obstante el estancamiento del tipo de cambio real multilateral (3% más bajo que en 2000, a pesar de una mejora de los términos de intercambio de más de 50%), el valor de las exportaciones creció cinco veces. En esta última década, Perú firmó cuatro acuerdos de complementación económica y nueve tratados de libre comercio. El coeficiente de apertura de la economía (suma de exportaciones e importaciones respecto del PBI) es ahora de 48%.
 En tercer lugar, un esfuerzo también continuado por crear un ambiente de inversión favorable. En la reciente edición de Doing Business del Banco Mundial, Perú ocupó el puesto 36 (la Argentina, el 115) entre 183 economías, con un avance de 10 posiciones respecto del año anterior. La mejora en la facilidad para abrir un negocio fue de 49 posiciones.
En cuarto lugar, y probablemente el factor más importante, un notable espíritu emprendedor, en especial de la nueva clase media de origen andino. En los últimos cinco años, unos 3,5 millones de personas, antes en la pobreza, pasaron a engrosar esta nueva clase media. Un estudio reciente realizado en 15 ciudades muestra que la participación del "nivel C" en la generación de riqueza supera el 30%.
¿ CÓMO SE HACE ?
 La pregunta quizá más relevante es cómo se formó este sector emergente. Paradójicamente, su origen está en la incapacidad histórica del Estado para atender los nuevos segmentos urbanos. Esto los empujó a desarrollar estrategias de subsistencia en actividades informales, para pasar en muchos casos -por lo general en la segunda generación- a una lógica de acumulación a través de la construcción, la inversión en negocios estables y en educación. En las últimas dos décadas, las capacidades ganadas con sacrificio por los nuevos emprendedores encontraron una oportunidad de desarrollo más pleno en el nuevo clima de negocios. El caso quizá más excepcional pero emblemático de este espíritu emprendedor es el de los Añaños, una familia ayacuchana que en menos de 20 años pasó de una pequeña firma de bebidas gaseosas que ocupaba 15 personas (la mayoría de la propia familia) a una compañía multinacional con presencia en 12 países de América y Asia (acaba de inaugurar una planta en la India) y una facturación anual de US$ 1500 millones.
 Otro caso emblemático, esta vez de un emprendedor de origen de clase media tradicional, es el del chef Gastón Acurio (hijo de un ex senador), que impulsó la gastronomía peruana a un lugar destacado en el mundo. Las empresas de Gastón están en diez países, ocupan a 3000 personas y facturan US$ 100 millones anuales. Su preocupación no se limita a los negocios, sino a cómo éstos pueden ayudar a reducir la pobreza. En una entrevista reciente se preguntó: "¿Hasta dónde es ético que un cocinero prepare un cebiche si al pescador no le alcanza el dinero para alimentar a toda su familia?".
 PROBLEMAS
Esto no significa, desde luego, que Perú haya vencido la pobreza, que sigue siendo muy alta: 35% en el total nacional; 21% en el área urbana y 60% en la zona rural. Lo mismo con la desigualdad (el coeficiente de Gini es casi 0,48). Seguramente se requerirá más de una generación para reducirla a niveles tolerables. Pero el progreso es evidente: desde 2004 hubo una baja de 14 puntos en la pobreza.
 La singularidad y, tal vez más importante, la sustentabilidad de la movilidad social, reside en que se da a través de la economía real y no de los subsidios. Las transferencias de ingresos (limitadas y condicionadas) llegan a unos 500.000 hogares de pequeños poblados rurales; pero aún en las zonas más atrasadas la mejora es perceptible. Un estudio reciente de Richard Webb -ex presidente del Banco Central y pionero en estudios distributivos- realizado en cinco distritos que califican entre los 15 más pobres de Perú, muestra un claro adelanto en las condiciones de vida; entre otros, en los últimos cuatro años el jornal agrícola aumentó 50%.
 Sin subsidios, pero con estabilidad y un ambiente de negocios favorable, la movilidad social no solo es más sustentable, sino que reduce significativamente el clientelismo político.
 Los desafíos por delante son enormes. El más importante, quizás, es la educación. En la última prueba internacional PISA, Perú se ubicó 63 (la Argentina, 58) entre 65 países participantes. Antes que descalificar la prueba con el argumento de que no tiene en cuenta sus especificidades, el país se embarcó en una reforma educativa de largo alcance, centrada en la mejora de los docentes. En 2007, menos de 2% de los maestros que se sometieron a una evaluación aprobaron el examen de matemáticas, y cerca de la mitad tuvo dificultades para sumar y restar.
 Una nueva ley de carrera magisterial, de incorporación voluntaria, condiciona la promoción y el salario de los docentes (hasta tres veces mayor que en el régimen anterior) a los resultados de exámenes anuales. Es una reforma lenta y difícil, pero prometedora; ha ganado el apoyo de la sociedad, cada vez son más los docentes que se incorporan y, tal vez lo más alentador, hay un creciente número de jóvenes que concursan para ingresar a una carrera profesional en la educación pública. Por primera vez los padres de familia tienen voz y voto en el comité de evaluación, que es descentralizado.
 El otro desafío principal es la infraestructura. Sostener un crecimiento de 6% promedio requiere mucha más energía, caminos, puertos. Un estudio de 2009 del Instituto Peruano de Economía indica que para cubrir esta brecha en la siguiente década hace falta invertir US$ 38.000 millones y, tan importante como eso, remover obstáculos burocráticos y tener capacidad para ejecutar las obras.
Una anécdota personal ilustra la restricción de la infraestructura: hace pocos días, el vuelo que me traía de Lima a Buenos Aires salió con media hora de atraso por problemas de tráfico. El comandante, al presentar sus excusas por la demora, dijo: "Estamos creciendo mucho y el aeropuerto nos está quedando chico". La nueva pista estará lista en 2014. Estas son las tensiones que me gustan.

[1]Ernesto Kritz , economista, es director de SEL consultores
Para LA NACION Viernes 25 de febrero de 2011 .


--
MARTA B. RONDON
Secretary, International Association for Women's Mental Health
Honorary Member, World Psychiatric Association
Jose De La Torre Ugarte 471 (302)
Lima 18, Peru
511 222 1656 - 511 997 905507
CARPE DIEM


---------- Mensaje reenviado ----------
De: PABLO ALBAN SILVA <albansilvamedico@hotmail.com>
Fecha: 7 de marzo de 2011 00:22
Asunto: [SANFERNANDOPERU] QUE FUE LO QUE COMENZÓ CON FUYIMORI??
Para: sanfernandoperu@yahoogroups.com


 
 To: ASOCIACION PSIQUIATRIA PERUANA <listaapp@yahoogrupos.com.mx
From: PABLO ALBAN SILVA <albansilvamedico@hotmail.com
Date: Mon, 7 Mar 2011 00:07:14 -0500
Subject: RE: [listaapp] QUE FUE LO QUE COMENZÓ CON FUYIMORI??
En la búsqueda de la "víctima expiatoria": para los miembros de la Comisión de la Verdad y Reconsideración, estaban exceptuados Fernando Belaunde Terry y Alan García...
En una entrevista a Valentín Paniagua, realizada por Mariela Balby, el informe que su gobierno lo había subvencionado, lo irritó...

Este link: 2.1. El gobierno de Acción Popular - PDF

2.1.4. La responsabilidad del gobierno
Es claro que el gobierno del arquitecto Fernando Belaunde Terry respaldó la actuación de los comandos político-militares entre 1983 y 1985 a pesar de las denuncias sobre las grandes violaciones de derechos humanos de la población civil que se estaban cometiendo y del conocimiento que obviamente debió tener sobre esos hechos. El ingreso de las fuerzas armadas en la zona de emergencia para combatir a la subversión fue dispuesto sin tomar las previsiones necesarias para proteger los derechos de la ciudadanía. Por el contrario, la autoridad civil delegó en las autoridades militares amplias facultades y renunció a ejercer sus potestades para impedir o sancionar graves atropellos contra la población
2.1.4.2. Impunidad
La estrategia contrasubversiva que se puso en práctica con las fuerzas armadas en el escenario de la violencia resultó ser altamente costosa en vida humanas. Para cierto sector de las fuerzas armadas eso era inevitable, e incluso se hizo público ese punto de vista. El general Luis Cisneros Vizquerra, quien fue ministro de Guerra, afirmaba en septiembre de 1984:
En agosto de 1983, la organización Amnistía Internacional envío una carta al presidente Belaunde en la que señalaba que las fuerzas de seguridad del Estado habían ejecutado sumariamente a centenares de pobladores en la región andina en operaciones contrainsurgentes. El Presidente desatendió el informe: "Las cartas de Amnistía Internacional van al tacho de basura (…) yo no las acepto".53
La indeferencia del gobierno de Acción Popular ante estos crímenes no se confinó al Poder Ejecutivo, sino que se extendió también al Legislativo. La Comisión ha encontrado que el Congreso, en el que Acción Popular tenía mayoría, no instituyó ninguna comisión investigadora sobre desapariciones forzadas de personas a pesar de las denuncias existentes. En términos generales, el Legislativo incumplió su deber de fiscalización en materia de derechos humanos, lo que, aunado a la actitud del Poder Ejecutivo, estableció un ambiente de impunidad que la Comisión considera deplorable por las pérdidas de miles de vidas humanas a que ello dio lugar.
2.1.4. 3. El orden constitucional
El orden constitucional, sin embargo, resultó mellado en un aspecto esencial, como es el respeto de los derechos fundamentales en la medida que el gobierno del presidente Belaunde no fue exitoso en detener el avance de la subversión ni se interesó en prevenir o castigar las violaciones de derechos humanos perpetradas por las fuerzas de seguridad a las que había encargado la lucha contrasubversiva con amplias facultades
2.1.5. Conclusiones
8. En síntesis, elegido para hacer de la democracia un proyecto nacional en ejecución, se puede considerar que el gobierno del arquitecto Fernando Belaunde Terry fue la primera víctima política de la violencia criminal del PCP-SL. Hacia el final de su gobierno Belaunde consideró un éxito que "un gobierno elegido democráticamente entregue el poder a otro elegido democráticamente". En las circunstancias del grave desafío planteado al Estado y la sociedad, ello fue así. Pero, por desgracia, el gobierno saliente dejó tras de sí una legislación antiterrorista – la ley 24150 – que fortaleció las facultades de los comandos político-militares a pesar de las numerosas denuncias de violaciones de derechos humanos, y que en la práctica significó una renuncia de la autoridad civil en el terreno de la lucha antisubversiva

Este link: 2.2. El gobierno del Partido Aprista Peruano - PDF

2.1.4.6. La fase final del gobierno aprista
La agudización del conflicto armado interno en el quinquenio aprista se revela mejor con estas cifras: En 1985, el 6.04% de la población nacional y el 7.25% del territorio estaba bajo el régimen de estado de emergencia o de un comando político militar, mientras que en 1990 lo eran el 45.18% de la población y el 29.62% del territorio.54 El Gobierno aprista fracasó en esta lucha. Su cambiante accionar expresa que finalmente no supo romper con la tendencia no sólo a militarizar el conflicto, sino a dejarlo luego fuera del control democrático. Sus intentos de hacer algo distinto, no tuvieron coherencia y fuerza. Es claro que los sectores sociales más afectados por esa estrategia no tenían la capacidad de hacer sentir la magnitud de su maltrato en la escena nacional y que la sociedad urbana, sobre todo sus sectores más influyentes, preferían no involucrarse en un problema tan duro y finalmente lejano aún de sus hogares. Ese contexto, no afecta el juicio crítico de la Comisión sobre las graves responsabilidades éticas y políticas del Gobierno, pues era precisamente su principal obligación defender la vida de sus ciudadanos. Otras implicancias de esta responsabilidad dependen del análisis de casos particulares de violaciones de derechos humanos que son materia de otra sección del Inf

Hasta el 5 de abril 1992 era más de lo mismo... ¿Cuándo comenzó el milagro económico?
Su amigo
Dr. Pablo Albán



To: listaapp@yahoogrupos.com.mx
From: rvarillas@gmail.com
Date: Sun, 6 Mar 2011 11:04:58 -0500
Subject: Re: [listaapp] QUE FUE LO QUE COMENZÓ CON FUYIMORI??

 
Estimado Colegas:
Tal vez el titulo inicial debio decir "todo empezo con Garcia". A su lado cualquier sucesor iba a obtener mejores cifras, inclusive poniendo el piloto automatico. La valla que dejo Garcia era tan baja que a su lado cualquiera resultaba campeon.
Efectivamente ahora las cifras son otras, sinembargo transcurridos varios lustros ¿hemos logrado superar el nivel primario exportador?
Cordialmente,
RV

2011/3/6 Manuel Catacora <mcatacora@hotmail.com>
 

Contagiandome de la fiebre economicista de los colegas me permito hacer algunos comentarios.

El titulo del articulo inicial de Ernesto Kritz es "Peru un muevo modelo" y es antecedido en ese envio inicial con un comentario que para nada es del autor: "empezo con fuyimori"
Me pregunto que fue lo que realmente comenzo con Fujimori? El modelo de apertura economica y entreguismo al capital externo? no creo, eso segun me parece ya lo habia iniciado Belaunde y quizas otros antes de el. El de generar riqueza, no estoy seguro, talvez riqueza en la familia Fujimori, Montesinos, Crousillat, Shultz, etc, etc, y allegados?.
En realidad cual fue el modelo (no necesariamente economico) que inicio la dupla Fujimori-Montesinos? Es ese modelo en realidad un nuevo modelo? no estoy seguro.

Les sugiero ver un grafico interesante de la curva de crecimiento del Peru:
http://desarrolloperuano.blogspot.com/2008/07/evolucin-del-pbi-per-cpita-real-1950.html
Es evidente que despues del desastre en el primer gobierno del Apra las cosas ya no podian ir peor, y luego del fujishock (que durante su campanha prometio nunca iba suceder y con la ayuda del Apra satanizo la propuesta de Vargas Llosa) las cosas se estabilizaron un poco, estancandose en el segundo periodo del Fujimorato.
A proposito, que sera de uno de los mas prominentes economistas de Fujimori? me refiero a Boloña, a quien debemos el modelo de las AFP, siendo el mismo duenho de una de esas AFP (existira el concepto "conflicto de intereses" entre los economistas?), que sera de el? ya lo encontraron??

Saludos economicos,

Manuel Catacora V.





To: listaapp@yahoogrupos.com.mx
From: j_castro_m@terra.com.pe
Date: Sat, 5 Mar 2011 13:24:03 -0500
Subject: Re: [listaapp] COMENZÓ CON FUYIMORI



De acuerdo a un documento recientemente publicado por UNICEF acerca del estado de la ninhez en el Perù, la desnutricion crònica (DC) en menores de 5 anhos ha disminuido dràsticamente. En el 2005, cuando tuve oportundad de cotejar las cifras de UNICEF con los estudios de colegas peruanos en distintas regiones del paìs, encontrè que las cifras de UNICEF en ese anho indicaban 25% de DC en menores de 5 anhos, pero èsta alcanzaba al 50% en poblaciòn escolar ese mismo anho, de acuerdo a los pediatras peruanos. Ningùn funcionario de UNICEF pudo explicar esta duplicaciòn abismal en dos cohortes consecutivas.
Respecto al coeficiente Gini, el periodista Juan Paredes Castro ha comentado recientemente en El Comercio que este tiende a aumentar, esto es, se acerca màs a la unidad y no a la inversa, como sugiere el artìculo adjunto de Bàrcena, lo que explicarìa la percepciòn que, creo, compartimos todos: el crecimiento ha beneficiado muchìsimo a los sectores A y B, pero el resto sigue estancado entre la exclusiòn y la ciudadanìa de segunda clase. ¿Quièn tiene la razòn?
Hagamos un estudio serio de los datos disponibles y no saltemos a conclusiones psicologizantes. Yo, personalmente, sigo creyendo que, como decìa Gandhi, la pobreza es la peor de las violencias. Saludos realistas, Jorge Castro



On vie 4/03/11 21:29 , Manuel Ponce cmanuelponce@gmail.com sent:
 
REDUCCIÓN DE LA POBREZA.
Matemáticamente hablando la reducción de la pobreza puede demostrarse  al toque. Si medimos la pobreza como la condición en que una persona  tiene un ingreso inferior a $ 2.- al día entonces en los años del 2002 en que $ 1.- = S/. 3.50, entonces quien no tenía para gastar S/. 7 .- al día era pobre  Pero en 2011 el dolar a S/. 2.70 entonces : con 5.40 al día yo no se  es pobre. Sólo con este procedimiento de devaluar el dolar ya se ha bajado la pobeza en 23% de la población. Farid Matuk tenía razón cuando el actual gobierno se ufanaba de haber reducido la pbreza y él decía que era artificial.
Pero además es de tenerse en cuenta que el gobierno peruano tiene ahora RIN (reservas internacionales netas) superiores a los $ 45.000 millones. Bien guardadtos para que los niños desnutridos no los toquen ni en fantasía.
Fantasiosos saludos de
Manuel Ponce

El 4 de marzo de 2011 14:48, Marta Rondon <mbrondon@gmail.com> escribió:
 

Sobre el tema, opina Alicia Bàrcena, de la Comisión Económica de Naciones Unidas para LAC. Sobre todo, quiero hacerles notar el gráfico 2, donde se muestra el cambio en el indice Gini en nuestro país. Por supuesto, somos un país desigual en un continente inequitativo (en AL el país menos inequitativo tiene un indice Gini superior al de Portugal, que es el país mas desigual de la Union Europea) pero avanzamos.

 Es hora de abandonar el discurso de la pobreza, que sospecho sirve entre otras cosas, para disminuìr la sensaciòn de frustración frente a un sistema de salud que no se pone al día con el resto del país y con un sistema educativo que ha avanzado en alcanzar a todas y todos, pero con grandes deficiencias.


Spreading the Wealth

FINANCE & DEVELOPMENT, March 2011, Vol. 48, No. 1
Alicia Bárcena
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Poverty and inequality have declined in Latin America in recent years, but there is a lot more to do

THE years following the 2002 emerging market crisis have been good ones for Latin America. Economies grew smartly and there was a significant reduction in poverty and a slight improvement in income distribution—with only a small setback during the Great Recession that began in 2008. But even with these positive developments, poverty, inequality, and economic and social marginalization remain prevalent in many Latin American countries—which historically have had among the most skewed income distribution in the world.
The improvements reflect not only strong economic growth in the region, which averaged more than 4 percent during the period, but also better social policies and an increase in the number of workers toiling in the formal economy rather than the less-productive underground, so-called informal, economy, where wages and social protection are weaker.
Moreover, better monetary, spending, and tax policies—as well as strong demand for commodities key to the region's economies—enabled Latin American countries in the main to weather the global crisis better than advanced economies. In the past, worldwide downturns generally sent Latin American economies reeling—and poverty rates skyrocketing. This time the reduction in poverty recorded in the boom years before the crisis continued into 2010.
Declining poverty Despite sharp variation from country to country, poverty rates for the region as a whole dropped significantly between 2002 and 2008. On average, 44 percent of Latin American citizens were unable to satisfy basic nutritional and non-nutritional needs in 2002; by 2008 that number had fallen to 33 percent (see Chart 1). Moreover, indigence—the level below which people cannot satisfy their food needs—also declined markedly, from about 19 percent in 2002 to less than 13 percent in 2008.
Sharing the bounty Like poverty, income inequality has also declined in most countries in Latin America and the Caribbean during the early years of the 21st century. If the so-called Gini coefficient is used to measure how equally incomes are distributed, 15 out of 18 economies surveyed in the region—Argentina, Bolivia, Brazil, Chile, Colombia, Ecuador, El Salvador, Honduras, Mexico, Nicaragua, Panama, Paraguay, Peru, Uruguay, and Venezuela—experienced improved income distribution (see Chart 2). In at least 11 of these economies the improvement was larger than 5 percentage points. Only in Costa Rica, the Dominican Republic, and Guatemala did wealthier segments of society increase their share of total income. The Gini coefficient ranges between zero and 1. In an economy in which one person has all the income, the coefficient is 1. It is zero when everyone has the same income.
But income distribution in the region remains heavily skewed. The average per capita income of households in the upper 10 percent is about 17 times that of the poorest 40 percent, a slight improvement over 2002, when it was 20 times higher. So a number of households may have escaped poverty, but they are not benefiting much from economic growth. That should come as no surprise. Poverty, although endemic, responds much more to economic cycles than income distribution. Lack of income equity is a long-standing condition that reflects serious problems of social stratification and wealth inequality that have been handed down from generation to generation.
The improvements in poverty and income distribution are explained in large part by growth and government policies and the interaction between them. Many economies in the region have made significant efforts to increase the resources available to implement social policies. On average, social spending rose from 12.2 percent of gross domestic product (GDP) during 1990–91 to 18 percent of GDP during 2007–08. As a share of overall public spending, social programs grew from 45 percent to 65 percent.
Among key social policies, conditional transfer programs, which pay households that engage in socially useful behavior such as keeping children in school, have also helped improve income distribution and reduce poverty. Other important programs include unemployment insurance, recruitment subsidies, and job creation programs.
Latin America was largely untouched by the first phase of the global crisis, which severely roiled financial markets in Europe and the United States. But the financial crisis spread to the real economy—which produces goods and services—and world trade shriveled in late 2008 and early 2009. Latin American output, as measured by GDP, fell 1.9 percent in 2009—the biggest annual contraction in two decades. But unlike during previous crises, many governments were able to undertake policies to mitigate the effects of the downturn on their citizens. Social policies became part of the effort—along with countercyclical taxing, spending, and monetary policies—that governments in the region took to soften the negative economic and social effects of the global crisis.
The generalized recovery in 2010 for most Latin American and Caribbean countries—led to a great extent by the adoption of countercyclical policies combined with improving conditions in the global economy—is expected to improve social conditions further. According to the latest estimates by the Economic Commission for Latin America and the Caribbean (ECLAC), the region's poverty rate rose a tiny bit (from 33 percent to 33.1 percent) in 2009 and is expected to have declined a full percentage point in 2010, to 32.1 percent. Extreme poverty, which rose 0.4 percentage point in 2009, is expected to have fallen back to its 2008 level of 12.9 percent.
In addition to economic growth and better social policies, changes in labor markets helped reduce poverty and income inequality. In many countries jobs in the formal sector increased, which, together with rising hourly wages, helped lower-income households relatively more than better-off households.
As encouraging as the improvements were, structural constraints could significantly hamper future improvements in overall economic welfare.
• Despite the recent movement of some workers from the informal to the formal sector, informal employment remains prevalent. Informal jobs, by their nature, are designed to remain out of sight and are seldom as productive as jobs in the formal sector. The productivity gap between the formal and informal sectors leads to wage differentials and inequality. Moreover, because informal employers often do not pay social security taxes, their workers usually are not as well protected as workers in the formal sector, leaving many people with inadequate health insurance and old-age protection.
• The unequal distribution of financial assets and real assets means that much of Latin American society is poorly equipped to weather economic and social instability.
• Less access to health and education by poorer people makes it harder to even out income distribution.
All these problems contribute to the region's continued structural productivity gaps—both within countries and compared with the rest of the world (see "Face-to-Face with Productivity" in this issue of F&D). That pervasive lagging productivity translates into low-paying employment and transmits poverty and inequality from generation to generation in a vicious cycle that is hard to break.
To deal with these structural issues, ECLAC has proposed a comprehensive development strategy to eradicate poverty and inequality. It places equality at the center of development.­ It establishes a vital role for government and calls for public-private partnership in the setting of economic and social policies.
ECLAC identifies three interlinked policies in its approach to production: industrial policy that focuses on the most innovative sectors, technology policy that increases and disseminates know-how, and policies to support small and medium-sized enterprises.
Employment, social, and education policies are at the core of the equality agenda. Labor policy alone does not generate employment, but it can help countries adapt to new conditions in the global market with fiscally and socially responsible economic protection for workers.
Social equality and economic growth are not necessarily at odds: the great challenge is to find ways they can reinforce each other. ■
Alicia Bárcena is the Executive Secretary of the United Nations Economic Commission for Latin America and the Caribbean.



2011/3/1 rene flores <rflores@terra.com.pe>
 


COMENZÓ CON FUYIMORI

PERÚ, UN NUEVO MODELO[1]

La esquina de las avenidas Primavera y Tomás Marsano era, hasta hace poco, uno de los lugares más inseguros de Lima. Ahora se levanta allí un shopping de última generación, al que concurren miles de personas. No lejos, el remodelado mercado de Surquillo, un sitio que muchos evitaban por la inseguridad y las deficiencias de higiene, es ahora un centro de aprovisionamiento de la floreciente industria gastronómica local. Decenas de edificios del centro histórico de la ciudad, por décadas degradado, están siendo renovados para comercios y sedes corporativas. Cambios como éstos se multiplican aquí, pero el progreso es especialmente notorio en los "conos" de la periferia, donde en la segunda mitad del siglo pasado se asentó la población inmigrante de la sierra. Distritos como Comas, Independencia, San Juan de Lurigancho o Los Olivos, hasta no hace más de una década áreas de extendida pobreza, son hoy sede de emprendimientos de todo tipo y escala, en muchos casos los más grandes de la ciudad; progresiva pero decididamente, se están convirtiendo en reductos de una nueva clase media.
INDICADORES ECONÓMICOS
 Los indicadores económicos sintetizan esta realidad. Perú es el país que más crece en América latina. El año pasado el PBI aumentó 9,1%; el ingreso real per cápita es 49% más alto que en 2000; desde 2004 el empleo privado urbano creció 43%; el coeficiente de inversión ascendió de 20%, a comienzos de la década pasada, a 27,5% en 2010. Por último, pero no menos importante, sobre todo para los sectores de menores ingresos, la inflación anual promedio es 2,3%.
FACTORES
 Esta transformación es el resultado de varios factores convergentes:
En primer lugar, la opción por los equilibrios macroeconómicos como una política de Estado. Desde la salida de la última gran crisis (la hiperinflación de 1989-1990) ha habido continuidad en los esfuerzos por mantener el equilibrio fiscal y la estabilidad de precios, y es presumible que seguirá siendo así. Los tres principales candidatos a las elecciones presidenciales de abril próximo, que reúnen más de 70% de la intención de voto, han manifestado su compromiso en este sentido.
En segundo término, la integración al mercado mundial y el esfuerzo por la mejora de la competitividad. No obstante el estancamiento del tipo de cambio real multilateral (3% más bajo que en 2000, a pesar de una mejora de los términos de intercambio de más de 50%), el valor de las exportaciones creció cinco veces. En esta última década, Perú firmó cuatro acuerdos de complementación económica y nueve tratados de libre comercio. El coeficiente de apertura de la economía (suma de exportaciones e importaciones respecto del PBI) es ahora de 48%.
 En tercer lugar, un esfuerzo también continuado por crear un ambiente de inversión favorable. En la reciente edición de Doing Business del Banco Mundial, Perú ocupó el puesto 36 (la Argentina, el 115) entre 183 economías, con un avance de 10 posiciones respecto del año anterior. La mejora en la facilidad para abrir un negocio fue de 49 posiciones.
En cuarto lugar, y probablemente el factor más importante, un notable espíritu emprendedor, en especial de la nueva clase media de origen andino. En los últimos cinco años, unos 3,5 millones de personas, antes en la pobreza, pasaron a engrosar esta nueva clase media. Un estudio reciente realizado en 15 ciudades muestra que la participación del "nivel C" en la generación de riqueza supera el 30%.
¿ CÓMO SE HACE ?
 La pregunta quizá más relevante es cómo se formó este sector emergente. Paradójicamente, su origen está en la incapacidad histórica del Estado para atender los nuevos segmentos urbanos. Esto los empujó a desarrollar estrategias de subsistencia en actividades informales, para pasar en muchos casos -por lo general en la segunda generación- a una lógica de acumulación a través de la construcción, la inversión en negocios estables y en educación. En las últimas dos décadas, las capacidades ganadas con sacrificio por los nuevos emprendedores encontraron una oportunidad de desarrollo más pleno en el nuevo clima de negocios. El caso quizá más excepcional pero emblemático de este espíritu emprendedor es el de los Añaños, una familia ayacuchana que en menos de 20 años pasó de una pequeña firma de bebidas gaseosas que ocupaba 15 personas (la mayoría de la propia familia) a una compañía multinacional con presencia en 12 países de América y Asia (acaba de inaugurar una planta en la India) y una facturación anual de US$ 1500 millones.
 Otro caso emblemático, esta vez de un emprendedor de origen de clase media tradicional, es el del chef Gastón Acurio (hijo de un ex senador), que impulsó la gastronomía peruana a un lugar destacado en el mundo. Las empresas de Gastón están en diez países, ocupan a 3000 personas y facturan US$ 100 millones anuales. Su preocupación no se limita a los negocios, sino a cómo éstos pueden ayudar a reducir la pobreza. En una entrevista reciente se preguntó: "¿Hasta dónde es ético que un cocinero prepare un cebiche si al pescador no le alcanza el dinero para alimentar a toda su familia?".
 PROBLEMAS
Esto no significa, desde luego, que Perú haya vencido la pobreza, que sigue siendo muy alta: 35% en el total nacional; 21% en el área urbana y 60% en la zona rural. Lo mismo con la desigualdad (el coeficiente de Gini es casi 0,48). Seguramente se requerirá más de una generación para reducirla a niveles tolerables. Pero el progreso es evidente: desde 2004 hubo una baja de 14 puntos en la pobreza.
 La singularidad y, tal vez más importante, la sustentabilidad de la movilidad social, reside en que se da a través de la economía real y no de los subsidios. Las transferencias de ingresos (limitadas y condicionadas) llegan a unos 500.000 hogares de pequeños poblados rurales; pero aún en las zonas más atrasadas la mejora es perceptible. Un estudio reciente de Richard Webb -ex presidente del Banco Central y pionero en estudios distributivos- realizado en cinco distritos que califican entre los 15 más pobres de Perú, muestra un claro adelanto en las condiciones de vida; entre otros, en los últimos cuatro años el jornal agrícola aumentó 50%.
 Sin subsidios, pero con estabilidad y un ambiente de negocios favorable, la movilidad social no solo es más sustentable, sino que reduce significativamente el clientelismo político.
 Los desafíos por delante son enormes. El más importante, quizás, es la educación. En la última prueba internacional PISA, Perú se ubicó 63 (la Argentina, 58) entre 65 países participantes. Antes que descalificar la prueba con el argumento de que no tiene en cuenta sus especificidades, el país se embarcó en una reforma educativa de largo alcance, centrada en la mejora de los docentes. En 2007, menos de 2% de los maestros que se sometieron a una evaluación aprobaron el examen de matemáticas, y cerca de la mitad tuvo dificultades para sumar y restar.
 Una nueva ley de carrera magisterial, de incorporación voluntaria, condiciona la promoción y el salario de los docentes (hasta tres veces mayor que en el régimen anterior) a los resultados de exámenes anuales. Es una reforma lenta y difícil, pero prometedora; ha ganado el apoyo de la sociedad, cada vez son más los docentes que se incorporan y, tal vez lo más alentador, hay un creciente número de jóvenes que concursan para ingresar a una carrera profesional en la educación pública. Por primera vez los padres de familia tienen voz y voto en el comité de evaluación, que es descentralizado.
 El otro desafío principal es la infraestructura. Sostener un crecimiento de 6% promedio requiere mucha más energía, caminos, puertos. Un estudio de 2009 del Instituto Peruano de Economía indica que para cubrir esta brecha en la siguiente década hace falta invertir US$ 38.000 millones y, tan importante como eso, remover obstáculos burocráticos y tener capacidad para ejecutar las obras.
Una anécdota personal ilustra la restricción de la infraestructura: hace pocos días, el vuelo que me traía de Lima a Buenos Aires salió con media hora de atraso por problemas de tráfico. El comandante, al presentar sus excusas por la demora, dijo: "Estamos creciendo mucho y el aeropuerto nos está quedando chico". La nueva pista estará lista en 2014. Estas son las tensiones que me gustan.




[1]Ernesto Kritz , economista, es director de SEL consultores
Para LA NACION Viernes 25 de febrero de 2011 .







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MARTA B. RONDON
Secretary, International Association for Women's Mental Health
Honorary Member, World Psychiatric Association
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