domingo, 21 de febrero de 2010

El lejano Oeste


El 'far west' de la política y la justicia

Por: Juan Paredes Castro
Domingo 21 de Febrero del 2010

No es una sorpresa: en el Perú hemos aprendido a respetar las reglas de juego de la macroeconomía y a descuidar, terriblemente, las de la política y la justicia.

Lo hacemos, además, sin la menor preocupación ni el menor arrepentimiento.

Reconocemos la existencia indiscutible de una autoridad sobre el sistema monetario y sentimos la ausencia de otra sobre el sistema político y el sistema judicial.

Vemos así un crecimiento económico expectante sobre un piso político y jurídico absolutamente endeble.

Entre otras cosas, no estamos construyendo el mediano ni el largo plazo que el país reclama, porque la hipoteca política y jurídica se da de cabezazos con el corto plazo

Hemos retrocedido, en la política y en la justicia, a las reglas del lejano oeste norteamericano, del "far west" que creíamos una leyenda agotada. Se ha instalado entre nosotros, como en una película, el bandolerismo sin escrúpulos que no reconoce dónde comienzan los derechos de los demás y el "sheriff" elegido extrañamente que no sabe ser ni policía ni juez porque en el fondo es tan rufián como aquel al que dice perseguir.

Pocos de los partidos políticos inscritos pueden probar su existencia real y efectiva. No hay nada en la ley que les exija demostrar cuánto representan a sus militantes y de qué manera están presentes territorialmente.

No puede concebirse, pues, que las actividades comerciales, económicas y financieras tengan regulaciones tan estrictas, inclusive tributarias, y que las políticas, que constitu

El 'far west' de la política y la justicia

Por: Juan Paredes Castro
Domingo 21 de Febrero del 2010

No es una sorpresa: en el Perú hemos aprendido a respetar las reglas de juego de la macroeconomía y a descuidar, terriblemente, las de la política y la justicia.

Lo hacemos, además, sin la menor preocupación ni el menor arrepentimiento.

Reconocemos la existencia indiscutible de una autoridad sobre el sistema monetario y sentimos la ausencia de otra sobre el sistema político y el sistema judicial.

Vemos así un crecimiento económico expectante sobre un piso político y jurídico absolutamente endeble.

Entre otras cosas, no estamos construyendo el mediano ni el largo plazo que el país reclama, porque la hipoteca política y jurídica se da de cabezazos con el corto plazo

Hemos retrocedido, en la política y en la justicia, a las reglas del lejano oeste norteamericano, del "far west" que creíamos una leyenda agotada. Se ha instalado entre nosotros, como en una película, el bandolerismo sin escrúpulos que no reconoce dónde comienzan los derechos de los demás y el "sheriff" elegido extrañamente que no sabe ser ni policía ni juez porque en el fondo es tan rufián como aquel al que dice perseguir.

Pocos de los partidos políticos inscritos pueden probar su existencia real y efectiva. No hay nada en la ley que les exija demostrar cuánto representan a sus militantes y de qué manera están presentes territorialmente.

No puede concebirse, pues, que las actividades comerciales, económicas y financieras tengan regulaciones tan estrictas, inclusive tributarias, y que las políticas, que constituyen una decisiva fuente de toma de decisiones desde el poder municipal, regional, parlamentario y presidencial, carezcan de las más fundamentales, como la de transparentar sus actos y omisiones.

Los mecanismos de control y fiscalización de la administración judicial vigentes no hacen nada por desentrampar la telaraña burocrática que permite que jueces ineficientes y corruptos se muevan con total impunidad en los tribunales, hasta con pistola en mano.

Si para recobrar la quiebra fiscal el país necesitó de un brutal "shock" de sinceración de precios, ¿se atrevería Javier Villa Stein a imprimir un "shock" de limpieza en las cortes civiles y penales, allí donde a él, tan perspicaz que es, le es perfectamente visible quién sirve y quién no? En el Perú sobran pantalones bien puestos (contando los de Mercedes Aráoz) para blindar la economía, la moneda y el presupuesto. Pero escasean a la hora de poner orden en la política y en la justicia. ¡Quién debe ponérselos aquí?

Insistimos en demandar liderazgos como los de Hugo Sivina en el Jurado Nacional de Elecciones y Javier Villa Stein en el Poder Judicial, llamados a devolverle la confianza a la gente en los tribunales y en el buen gobierno, antes que el antisistema acabe con los últimos valores institucionales que nos quedan y nos prometa lo de siempre: pan, circo, robo e impunidad.

yen una decisiva fuente de toma de decisiones desde el poder municipal, regional, parlamentario y presidencial, carezcan de las más fundamentales, como la de transparentar sus actos y omisiones.

Los mecanismos de control y fiscalización de la administración judicial vigentes no hacen nada por desentrampar la telaraña burocrática que permite que jueces ineficientes y corruptos se muevan con total impunidad en los tribunales, hasta con pistola en mano.

Si para recobrar la quiebra fiscal el país necesitó de un brutal "shock" de sinceración de precios, ¿se atrevería Javier Villa Stein a imprimir un "shock" de limpieza en las cortes civiles y penales, allí donde a él, tan perspicaz que es, le es perfectamente visible quién sirve y quién no? En el Perú sobran pantalones bien puestos (contando los de Mercedes Aráoz) para blindar la economía, la moneda y el presupuesto. Pero escasean a la hora de poner orden en la política y en la justicia. ¡Quién debe ponérselos aquí?

Insistimos en demandar liderazgos como los de Hugo Sivina en el Jurado Nacional de Elecciones y Javier Villa Stein en el Poder Judicial, llamados a devolverle la confianza a la gente en los tribunales y en el buen gobierno, antes que el antisistema acabe con los últimos valores institucionales que nos quedan y nos prometa lo de siempre: pan, circo, robo e impunidad.

Izquierdas desde un escritorio


Izquierdas

Por Rocío Silva Santisteban

Hay quien dice que las elecciones destruyen a la izquierda. Obviamente no se trata necesariamente de los maoístas de antaño que consideraban a todos los que no comulgaban con el "correcto camino del proletariado" como unos oportunistas electoreros, infantiles y revisionistas. No, al contrario. Me refiero a aquellos que sostienen que cuando se viene una elección –y todo el mundo de nuevo y a acomodarse– se producen problemas de matiz que finalmente fragmentan a la precaria izquierda peruana. ¿Por qué si las propuestas de corrección del modelo neoliberal que comulgan con una mística de justicia social y redistributiva son, en el fondo, muy parecidas unas a otras?, ¿por qué no cabe la posibilidad de un espacio –no sé si frente, acuerdo, polo, movimiento, o lo que quieran llamarle– que aglutine no solo por cálculos electorales, sino precisamente, por ideas comunes?, ¿qué ofrecerles a todos los jóvenes que no tienen ni la menor idea de lo que fue Izquierda Unida ni se acuerdan haber tomado vasos de leche en nombre del tío Frejolito?

Hoy ese amplio espectro de las diversas izquierdas –nacionalistas, internacionalistas, medioambientales, proéticas, militantes, activistas, socialistas– deben construir no solo la unidad sino un nuevo discurso que hable, que sea visible, que diga algo, más allá de la cháchara en sordina a que nos tienen acostumbrado el lenguaje de las ONGs, del desarrollismo, de lo jurídico, del feminismo. Mística: eso es lo que se requiere. Apelar al otro. Significar algo. Hablarle cara a cara y sin temores al peruano o a la peruana que votará por primera vez y que ha sobrevivido aprendiendo en la niñez a la despolitización de la sociedad. No subestimar a los jóvenes, por el contrario, exigirles que sean ellos los protagonistas de la nación.

Para eso por supuesto se requiere de vocación de poder. Pensar en elecciones, pero sobre todo, pensar en una recomposición de las formas de organizar la democracia. Y para eso es necesario radicalizar la democracia en el sentido más prístino posible: me refiero a participar efectivamente del gobierno a través de muchas formas de representación y acción. Lo que sucede es que este modelo, al que están tan acostumbrados los sectores populares que deben gestionar desde el agua hasta la luz, exigen del ciudadano/a. –¿"pobladores"?– dejar de lado la pasividad del voto cada cinco años. En un país profundamente autoritario, donde se prefiere dejar al "líder" la resolución de los problemas y la ejecución de las soluciones, la facilidad de vegetar como ciudadano abona una modorra política y moral que definitivamente está en las clases medias y medio-altas identificadas con un mundo ilusorio de consumo y servicios. Esa modorra es la otra cara de la moneda del boom del equipamiento del hogar, de las 4x4, de las casas de playa minimalistas. Esa modorra política no puede contagiar a todo el espectro social.

Como decía Friedrich Hölderlin, "los pueblos se amodorran pero el destino no deja que se duerman". Así que, antes de que el destino nos lance su cubo de agua a los ojos, es preferible levantarse y pasar a la acción. Y si bien es cierto que se requiere revisar el sistema de partidos, e incluso, dejar una puerta abierta a los movimientos sociales organizados y a otro tipo de participación política no-partidaria, ahora más que nunca es necesario renovar el lenguaje de las diversas izquierdas. En un mundo donde lo abstracto deviene en inútil frente a lo mediático y visual, es necesario condensar el discurso, unificarlo, darle vida, fuerza, vitalidad, belleza, ligereza, eficacia. Descartar de una vez y para siempre aquellas palabras que por usadas y re-usadas, se vuelven retórica, y pierden definitivamente su color: "articulación", "fuerzas progresistas", "cambio", sobre todo esta última, tan devaluada por ese antojadizo uso anaranjado. 

Los dudosos frutos de la educacion

RINCÓN DEL AUTOR
Los dudosos frutos de la educación
Por: Abelardo Sánchez León
Miércoles 10 de Febrero del 2010
La relación que existe entre las negligencias que cometen los médicos y su formación universitaria es un asunto directo e "incontrastable" como la ciudad de Huancayo. Hasta hace algunos años ser médico en el Perú era todo un prestigio arduamente ganado, pero hoy en día, con el relajo generalizado de la educación superior, ser médico es una profesión que está a mano de cualquier estudiante de colegio. Sin duda, la universidad equivale cada vez más a la educación secundaria y las maestrías pretenden parecerse a una educación superior más exigente. Las maestrías, sin embargo, se llevan a cabo entre el sueño y la vigilia, en aquella dulce duermevela, entre el cansancio absoluto y la atención precaria o sobre la base de ciertas lecturas apresuradas los fines de semana y el agotador trabajo de la oficina.
La multiplicación de universidades trae una desconfianza creciente respecto de la calidad de los profesionales que se colocan en sociedad, sobre todo si se tratan de médicos, ingenieros o abogados. Uno tiene que ir confesado a una operación y verle directamente la cara al médico, porque esa cara y su comportamiento dice más que su cartón. Los cartones se regalan, se subastan o se rifan. Muchos médicos sacan su cuarta y colocan en su tarjeta el nombre de la universidad donde han estudiado, siempre y cuando ella sea prestigiosa, para convencer al paciente de que se le amputará la pierna correcta. Hay que andarse con mucho cuidado y darse una vueltita por las universidades que han proliferado, por las nuevas facultades de medicina y reconocer en esos edificios atestados un atisbo de calidad.
No voy a repetir con Jorge Manrique que "todo tiempo pasado fue mejor", pero sin duda los médicos daban más confianza. Eran nueve duros años de estudio, ¿sí o no? Ahora la oferta de universidades es tan amplia que para todos hay sitio. Unos estudian mientras trabajan y otros trabajan mientras estudian y la mayoría hace como que estudia y los profesores como que enseñan. Esa es la verdad de la milanesa: el que se pica pierde, no hay que pisar el palito, no hay que ser políticamente incorrecto. Pero lo que todo el mundo intuye es una verdad de Perogrullo: médicos somos todos y, con frecuencia, preferimos la receta de nuestra farmacéutica, pues al menos le conocemos la cara, ya que en el Perú los cartones están bobos.

Seguros justicia y Dioses

El SOAT medico busca la reparacion civil efectiva.  Es un acto de justicia.  Todo el que sufre un dano tiene derecho a ser reparado civilmente. Eso no significa que la vida tiene un precio.
No es para que el afectado pueda pagar sus gastos de salud, o de sepelio o para que los galenos no cometan actos de negligencia o de mala practica. Ante un caso de negligencia el establecimiento debe de  asumir inmediatamente todos los gastos de atencion por lo demas. Pero introduce un mecanismo de control del  ejercicio  medico,  de la calidad  de su atencion,de manera interesada de origen privado e indirecta: las companias de seguros. Un elemento de mercado intervendria por primera vez en el sistema de Salud; me refiero a la parte que cubre el Estado y ESSALUD, como elemento controlador. Las companias de Seguros solo pagarian cuando este demostrado un acto de negligencia.
Como lo demuestras?;  evaluando si el equipo de salud se ajusto a las Guias de manejo y procedimientos. Funcionan las guias de manejo en nuestros hospitales? . Existe un sistema nacional de auditorias o una  empresa privada contratada por el Minsa para ejercer auditorias?. Se sabe de hospitales que disenan guias de manejo con cada cambio de direccion pero que estas nunca se implementan, ni se controla jamas si se cumplen. No existe la cultura de la auditoria, el medico la percibe como algo punitivo y no de mejoramiento de calidad de atencion. Las auditorias funcionan en USA desde la decada del 10 de siglo 20. Si un paciente muere en sala durante una cirujia abdominal y se comprueba negligencia la compania no va a querer pagar si el primer cirujano no tiene titulo de especialista. El mercado va a presionar para que los medicos tengan  titulo de especialista para ejercer la  especialidad. Algo que el estado no ha podido  lograr   hasta ahora. En este caso el hospital paga. No la compania. La proxima vez el Estado no va a querer pagar. Entonces tiene que cambiar el estado de cosas. Si  un hospital quirurgico tiene un cirujano que no opera nunca o no esta entrenado para operar (habria que preguntar que Universidad le dio el titulo de cirujano) pues tendra que ser desplazado a un centro de Salud donde pueda ser mas util.
Las companias de seguros tambien podrian argumentar su pocision. Como podemos ofrecer seguros de salud o de vida si nadie me asegura la calidad de atencion de salud?. Si los medicos no se dejan controlar.

Es cierto que ya no tenemos el monopolio del conocimiento medico. Es mas, mucho del conocimiento que utilizamos ni siquiera es ya producido por nosotros sino por quimicos fisicos ingenieros biologos farmacologos etc. No somos Dioses, solo tecnicos que aplicamos conocimientos y adquirimos  destrezas. A veces nos sentimos Dioses por la confianza que depositan en nosotros, pacientes  y familias; no es por lo que sabemos, que suele ser muy poco. Nos confian nada menos que su vidas.
Pero porque muchos medicos se oponen al SOAT medico?. Porque es una conspiracion del gobierno y companias de seguro con la unica finalidad de enriquecerlas a ellas.
Una teoria conspirativa que prende sobre todo en aquellos que tienen prejuicios y aversion contra la empresa privada.
Que algunos congresistas ha hecho lobby con este asunto y han sido corruptamente pagados por ello?.
Porque se van a elevar los costos de la salud, porque los medicos va a pedir toda clase de examenes para cubrirse?.
Sin embargo somos nosostros lo que encarecemos la salud al recetar medicamentos de marca caros cuando podemos recetar genericos que son igualmente efectivos.
Porque le reparacion ya esta asegurada para las victimas de negligencia a traves de las demandas que se hacen ante el Poder judicial?. Cuantos pueden sostener un juicio de esta naturaleza en el Peru?. Y sabemos com funciona el Poder judicial en Peru donde jueces y fiscales puede ser sobornados con mucha facilidad. Cuantos medicos pueden  reparar economicamente a sus victimas de negligencia?.
Porque somos Dioses y los dioses no se dejan controlar por nadie?
Pero al mismo tiempo a estos congresistas preocupados por que se haga justicia con los pacientes habria que decirles que la mejor manera  de mejorar el sistema de salud es haciendolo competitivo. Como? Liberalizando el mercado de seguros. Que cada quien escoga su compania y no la empresa se la escoga. Si se cambia de trabajo que pueda conservar su misma compania. Que cada quien pueda escoger su medico clinica etc. Y que los asegurados en Essalud tambien pueden escoger si se quieren asegurar ahi o en otra compania aunque sea privada.
La practica de la medicina es una tecnica.  Por lo tanto demostrar una negligencia medica no es un asunto filosofico sino tecnico. Pero el sistema de salud es un asunto politico. Sino vean como en Usa Liberales y conservadores tiene cada uno su manera de resolver el asunto de los seguros de salud.
El financiamiento del sistema de salud y su aseguramiento universal es otra tema. No podemos culpar a este gobierno de que no se haya implementado el aseguramiento universal. Alemania recien ha logrado un aseguramiento al 100% hace poco y ellos creen en la empresa privada, la economia de mercado la libertad etc. De USA  ahora sabemos de los problemas que tienen con el aseguramiento.  Cosas en las que muchos medicos no creen todavia. Piensan que un Estado planificador como el de Cuba puede resolver y financiar su sistema de salud. Los logros obtenidos por Cuba en su sistema de salud alienta a estos defensores de ese tipo de sociedad, que ha fracasado en el mundo. La verdad es que los cubanos no tiene que comer. La penicilina y las vacunas no se comen. Muchos de los problemas del sistema de salud en el Peru son de gobierno. Como mucho de los logros de salud en Cuba son exitos de gobierno. No tienen que ver mucho con el tipo de sociedad, si es totalitaria libre capitalista o estatista. Pero Cuba es una prueba de que un buen sistema de salud puede ayudar a salir de la pobreza pero no la resuelve
 por si mismo. Nosotros no creemos mucho en el impulso privado para resolver los problemas. Muchos de nosotros todavia creemos que todos los problemas los puede y los debe de  resolver el Estado.  Muchos medicos pensamos asi. Hace  poco escuche a un congresista decir que el mercado no lo resuelve todo. Eso ya lo sabemos. Pero tambien tenemos que aprender que el estado no puede pretender resolver aquello que lo puede resolver el mercado mejor que el. El mercado no es un ente independiente. un espiritu como las leyes de la dialectica de Hegel, es simplemente la interaccion de lo seres humanos que buscan bienes y servicios y los que los ofrecen. Los seres humanos tiene su cultura su conducta sus valores  sus leyes etc.


---------- Mensaje reenviado ----------
De: Américo Peña Oscuvilca <apenha15@yahoo.es>
Fecha: 21 de febrero de 2010 00:49
Asunto: [interno_residente_medico_PERU] ¿Asegurar la salud o asegurar la indemnización?: Una encrucijada y muchas crucifixiones
Para: interno_residente_medico_PERU@yahoogroups.com


 

Saludos,
 
Comparto con el grupo un ensayo publicado por el Dr. Jesús Palacios, Profesor de la Universidad, referente al tema del Seguro Obligatorio por Responsabilidad Civil por Servicios de Salud (SORCSS).
 

 
Alumnos y amigos.

Les envío mi deseo de que tengan muy buena salud y un artículo que publiqué hace algunos días en el  diario Ecos. Está un poco largo pero ojalá lo lean todo.
Hace más de dos siglos, Condorcet,  demostró matemáticamente la importancia de la agenda para el logro de determinados objetivos políticos. Después en el siglo 20 varios economistas han retomado el tema y han obtenido el premio Nobel por eso. No podemos permitir que en la agenda pública se ponga el tema "SOAT" médico versus nuestra negativa. La agenda o disyuntiva que permitiría progresar sería asegurar la salud versus asegurar la indemnización y así debemos explicársela al público.
 
El aseguramiento universal no debe significar la ampliación de EsSalud. En muchos sitios hay la percepción de que EsSalud da muy mal servicio; por lo menos en la capa simple, porque la ley es muy ambigua al respecto.

Tengo la idea de un seguro universal de salud con más o menos las siguientes características:
1. Fondo único (para asegurar la solidaridad)
2. Administración mediante un fideicomiso técnico concursable y temporal (como todo fideicomiso) (para evitar que sea usado como botín político)
3. Multitud de prestadores (actuales establecimientos MINSA, actuales establecimientos EsSalud, clínicas, centros privados, consultorios) (para asegurar la competencia). En salud los monopolios dan muy mal servicio. La gente debería tener el derecho a ir donde se sienta bien tratado.
4. Financiamiento eficaz, mediante mecanismos impositivos o contributivos.  En Canadá y Reino Unido es impositivo (impuestos) y en nuestro país podría servir el porcentaje en que quieren reducir el IGV. Esto, aparte de la reinserción laboral rápida, dejaría dinero libre (lo que ya no gastaría en salud) en manos de los más pobres dinamizando la economía con un perfil más equitativo. En nuestro país hay gente que no tiene trabajo ¿de donde va a contribuir?, pero de todas maneras al consumir está pagando impuestos por lo que este mecanismo es el que tendría eficacia.
 
Reclamemos que el tema del aseguramiento universal  esté en la agenda presente y durante toda la campaña electoral. No permitamos que nos arrinconen ni que nuestras respuestas parezcan negativas.

Seguidamente va el artículo mencionado.
 
Jesús Palacios

¿Asegurar la salud o asegurar la indemnización?.
Una encrucijada y muchas crucifixiones

 
Por Jacinto Jesús Palacios Solano
Ginecoobstetra del Hospital Regional de Huacho
Profesor de Fisiología, Ginecoobstetricia y Gerenciamiento en Salud de la Facultad de Medicina Humana, Universidad Nacional José Faustino Sánchez Carrión, Huacho.
 
Nietzsche, quien fue un observador brillante pero un doctrinario muchas veces malvado, en 1878, cuando todavía era un joven de 34 años de edad y  tenía ya 9 años como profesor en la Universidad de Basilea, en la reflexión 243 de su libro "Humano, demasiado humano", pronosticó el progreso de la profesión médica y concluyó diciendo que el médico "Es un salvador  que no necesita ser crucificado".
 
Más de ciento treinta años después, cuando la ciencia médica ha logrado reducir enormemente la mortalidad humana prematura (por ejemplo hasta hace pocas décadas muchas de las novelas escritas e incluso radionovelas y telenovelas tenían episodios de madres que morían dando a luz, muertes que actualmente son extraordinariamente raras), cuando sobre esa portentosas bases tecnológicas y poblacionales el destino ha comenzado a preguntar ¿qué hacemos con aquellas paupérimas condiciones de vida sin agua y sin servicios sanitarios, con la alimentación y abrigo deficientes, con los medios de transporte y las pistas en mal estado técnico y la sobrecarga laboral de los choferes, con la contaminación de ríos y mares, con la escasez y obsolescencia del equipamiento en salud, con la escasez financiera para costear oportunamente el acceso a mejores pruebas diagnósticas y mejores tratamientos? mucha gente enmudece o grita "Dejadlas libres¡, la vida es así¡, somos un país liberal, que cada quien se la busque¡, no hay plata, necesitamos comprar armas para defendernos¡" y  cuando la pregunta es "¿Y entonces qué hacemos con los médicos que han estado denunciando esas condiciones y reclaman por un sistema de salud con aseguramiento universal adecuadamente financiado?", muchos, con intereses obscuros, han empezado a gritar  "¡Crucificadlos, han salvado a muchos pero  a veces fallan¡".
 
Ya en 1990, el famoso Alvin Toffler en su libro "El cambio del poder", había señalado que el médico a nivel mundial había sido un Dios-en-bata-blanca, pero que ahora, gracias a lo que entonces eran los albores de la Internet, se ha destrozado el monopolio de los conocimientos médicos "Y un doctor ya no es un dios". Sin embargo, como estamos viendo, ahora  hay quienes quieren crucificar a algunos para que los demás si lo sean y así nunca obtengan un mal resultado. Quieren aferrarse a la esperanza de un Dios-en-bata-blanca, pero, defraudados, reclaman crucifixión.
 
Es muy bueno que los pacientes y familiares accedan a información acerca de su enfermedad y sería mucho mejor si el Ministero de Salud  publicase la frecuencia de complicaciones y de mortalidad de las enfermedades más frecuentes, las dificultades y el tiempo que a veces toma hacer el diagnóstico, en el ámbito nacional e internacional. Es frecuente escuchar quejas porque un paciente fue operado 8 horas después de llegar a un hospital, encontrando que una apendicitis ya se había transformado en peritonitis, ¡como si en todos los casos fuera extraordinariamente rápido y fácil hacer un diagnóstico y una preparación confiables que autoricen someter al paciente a una cirugía¡. Hace sólo un par de años el suscrito, junto a otros 2 colegas y una obstetriz fuimos denunciados por una paciente que había llegado al Hospital General de Huacho con su feto muerto dentro del útero, derivada de una Clínica con ese diagnóstico, pero preguntando frecuentemente como estaba su niño y reclamando que se le hiciera inmediatamente una cesárea porque alguien le había dicho que su niño muerto también le podría causar la muerte a ella. Se le sometió a un parto vaginal y salió en buenas condiciones, pero ya había hecho la denuncia, supuestamente por negligencia que después precisó diciendo que le habíamos causado sufrimiento físico y moral que había alterado gravemente su salud mental y durante varios meses nos vimos involucrados en una denuncia que fue finalmente archivada en dos instancias por la Fiscalía. ¿Qué hubiera pasado si le hubiéramos hecho la cesárea que pedía (un trauma físico adicional enorme) y ésta se infectaba?.  Posiblemente también nos hubiera denunciado, por someterla a una operación de riesgo e innecesaria. Porque en el desarrollo del duelo, los deudos suelen pasar primero por una etapa de negación de la realidad, luego por otra de búsqueda de culpables ("Tú que te demoraste en traerlo", "tú que no hacías caso cuando te decía que ella estaba mal", "tú que te demoraste en atenderlo",  "tu que quizá no atendiste bien" etcétera. Buscar culpables es a veces una forma de expresar el afecto que se le tenía al fallecido o a lo perdido, es decir asumir un luto combativo) y luego recién algo tardíamente pasan por las etapas de resignación y de resolución. En esas circunstancias mucha gente que es creyente reniega de Dios y culpa a Dios ¿Por qué no renegar de los médicos y culpar a los médicos, que no son dioses, pero que deberían serlo, y están más cerca y son más concretos?
 
Los médicos no somos dioses; quizá si "como dioses", porque esa fue la promesa de la serpiente (que en muchas antiguas culturas representa la vida que se renueva y que es símbolo de la medicina), promesa cuya certidumbre es corroborada después por Yavé (Génesis 3,22),  hecha a quienes coman del árbol de la ciencia. Se equivoca mucho quien crea que diagnosticar correctamente a un paciente tras otro o cortar elegantemente  la barriga a una mujer para extraer su niño y hacer que ambos sobrevivan con buena salud o cortarle el tórax  a alguien para repararle un órgano enfermo y hacer que sobreviva saludable, son cosas sencillas, que puede hacerlas cualquiera y que tienen escaso riesgo. Son maravillas, como lo son también la fabricación y funcionamiento de aviones, de  computadoras, de telefonía celular o la Internet, que a los ojos de un observador antiguo sólo podrían ser obra de gente que tiene algún trato con la divinidad o que son "como dioses".
 
Pero no somos ni remotamente dioses, y por eso  muchas veces nos equivocamos, y muchas veces aún sin equivocarnos las cosas nos salen mal. Pero de allí a que se  haga escarnio de la doble tragedia que significa un mal resultado para la familia del paciente y para el médico, se reclame la expulsión del médico acusado y se ponga bajo sospecha criminal a toda la profesión, hay una enorme distancia. Todos los días se atiende  y opera a miles de pacientes en nuestro país (casi un millón de personas operadas cada año), y es muy significativo que, para amparar el clima noticioso que tratan de crear, algunos medios de prensa  saquen un caso del año 2006, otro de hace un año, y casi nada más, porque los otros casos son menos espectaculares y no sirven para la campaña, mientras que todas las semanas  mueren muchos por el hambre, el frío, la precariedad del tránsito vehicular  o la violencia delincuencial que el Estado debería enfrentar. Es necesario que el público sepa diferenciar entre lo que es un mal resultado, una mala praxis y una negligencia. Negligencia es cuando hay descuido, abandono, falta de cuidado o de dedicación (inobservancia de reglas administrativas). Mala praxis es cuando  se efectúa con deficiencia significativa una acción que cuenta con parámetros suficientemente definidos sea en documentos normativos o en textos dedicados al tema (inobservancia de reglas técnicas). Los malos resultados pueden deberse a veces a una negligencia, otras veces a una mala práctica y otras veces a imprevistos e incontrolables en la evolución del cuadro clínico aún cuando se actuó con la debida diligencia (que incluye esperar prudentemente por pruebas y resultados diagnósticos y por los efectos de los medicamentos administrados) y se hicieron las cosas como está normado en los documentos institucionales o en los libros.
 
El Código Penal peruano, (último párrafo de los artículos 111° y 124°) estipula  el castigo para  los casos de muerte o lesiones por negligencia y mala práctica a las que llama "inobservacia de reglas de profesión". Y la Ley General de Salud señala las responsabilidades penales del personal de salud, incluyendo a los médicos (artículo 36°) y las responsabilidades civiles de los establecimientos (artículo 48°) "por los daños y perjuicios que ocasionen al paciente por el ejercicio negligente, imprudente o imperito de sus actividades".
 
Las denuncias que actualmente se están haciendo fundamentan la necesidad de que la negligencia y la impericia estén sancionadas y eso ya está en la ley de salud y el código penal y se ejecuta. Para fundamentar la necesidad de un seguro de indemnización tendría que demostrarse que los médicos y los establecimientos de salud no han estado cumpliendo con pagar la reparación civil cuando han sido sancionados por los tribunales. Lógica elemental; pero no necesitan de lógica los demagogos, les basta con apelar al escarnio, al miedo, a las emociones más obscuras.
 
La vida humana y la salud no tienen precio (pero tienen costo)
 
Por eso las  indemnizaciones solo son una forma de atenuar algunos de los efectos económicos de la pérdida y nunca deberían ser un medio de lucro.
 
En el caso del seguro que el gobierno trata de establecer como "indemnización por el daño causado en los casos de impericia, error, omisión, imprudencia o negligencia" en los servicios de salud, se trata de fijarle un precio a la vida y a la salud, para desentenderse del costo. Está demostrado que aún en las economías más boyantes, los recursos familiares no alcanzan para cubrir el flujo de los costos de las atenciones de salud cuando estos se requieren de manera aguda o prolongada, para eso es necesario organizar la solidaridad de los sanos con los enfermos, de los jóvenes (que se enferman poco) con los viejos (que se enferman más), de los que tienen más recursos con los que tienen menos recursos, de los que están consumiendo productos con los que necesitan consumir medicamentos y atenciones. Por eso existen los seguros universales de salud que cubren a toda la población. El gobierno ha fracasado en eso, ha sido incapaz de organizar la solidaridad para asumir los costos, de la salud y de la lucha por una larga vida, y, ante el reclamo de los profesionales de la salud y de la población, sólo ha anunciado que se hará un aseguramiento universal en los departamentos de Huancavelica, Ayacucho y Abancay y en la ciudadela  Pachacútec de  Lima (quizá porque planean un aseguramiento universal con estándares muy bajos que puedan compararse con la nada y no con estándares internacionales) mientras que las condiciones de vida de los más pobres se sigue deteriorando o no mejora.
 
En cuanto a los efectos del Seguro Obligatorio por Responsabilidad Civil por Servicios de Salud (SORCSS), semejante el SOAT vehicular, la cosa está muy lejos de ser clara y en realidad el gobierno está actuando como aprendiz de brujo. Aparte de que el SOAT no ha disminuido los accidentes de tránsito, en el SORCSS se perfilan tres situaciones endemoniadas:
 
1.      La indemnización actual o cobertura del SOAT  (accidentes de tránsito) por muerte es  4 UIT (14 400 soles) más 1 UIT (3 600) soles para sepelio, tratándose de personas que probablemente estaban sanas y trabajando  ¿Cuánto sería la indemnización en el caso del SORCSS, en que se trata de personas que estaban enfermas?. ¿Sería lógico que la indemnización por SORCSS fuera mayor que la que otorga el SOAT?. ¿Podría ser mayor siendo que los vehículos aportantes al SOAT son millones mientras que los establecimientos de salud son solo cientos, si se cuentan los hospitales, y algunos pocos miles, si se cuentan centros y puestos de salud?. El Presidente García se adelantó en fijar una pauta otorgando una indemnización de 300,000 soles y una casa a una señora que había sido infectada con VIH en la Maternidad de Lima, que no es muerte ni una condición invalidante, y que es una condición a la que se da tratamiento gratuito exitoso en los establecimientos de Salud estatales.  Y después el Ministerio de Salud se ha allanado ante otra demanda por 800,000 por contagio de un niño con VIH también en la Maternidad de Lima. Los familiares de un anciano, al que por error le amputaron primero una pierna que al parecer estaba todavía útil y después la pierna que no tenía remedio, han salido a pedir 2 millones de soles. Esas cifras inflacionarias, sin duda, alientan las expectativas de la población pero no resisten el más entusiasta cálculo actuarial.
 
2.      Es probable que en muchos de los casos en que haya un mal resultado (muerte,  complicaciones o insatisfacción) los deudos o los pacientes  hagan la demanda administrativa para ver si cobran el seguro. Por su parte las compañías aseguradoras, los establecimientos de salud y el personal, enfrentarán esa demanda tratando de demostrar que no hubo ni negligencia ni mala práctica, en busca de salvaguardar su dinero los primeros y su prestigio los segundos. ¿Cómo se van a controlar y se van a tratar las demandas?. En el caso de los accidentes de tránsito el daño emergente es muy claro: son personas que estaban sanas y que a causa del accidente sufren lesiones o muerte. No hay discusión, a pagar. Pero en el caso de enfermedades no es fácil establecer cuanto del daño emerge de la negligencia o mala práctica y cuanto emerge del riesgo propio de la enfermedad y de los procedimientos que el paciente acepta en busca de su salud.
 
3.       Ante el riesgo de demandas-con- la-finalidad-de-cobrar-el-seguro se encarecerán los servicios de salud y el costo del seguro de salud. Por ejemplo, nadie puede jurar que cualquier dolor de cabeza que,  por primera vez o frecuentemente, afecta a una persona no es un aneurisma. Los aneurismas cerebrales se presentan asintomáticos o con muy pocos síntomas en  1 a 5% de la población aumentando con la edad y se rompen a razón de 1 por cada 10 mil habitantes por año dejando grave invalidez o causando la muerte. Una tomografía y, mejor aún,  adicionalmente una Resonancia Magnética pueden ayudar a identificar o excluir su presencia. Ante la presión es probable que un número creciente de médicos frente a cualquier dolor de cabeza ordene  estos exámenes que son costosos encareciendo la atención sin beneficio sostenible porque puede ser que un aneurisma que era tan pequeño que no se vio en una tomografía meses después crezca o incluso se reviente; mientras que se opera a muy pocos aneurismas detectados porque los riesgos de la operación son muy elevados. Como esos casos de dolor de cabeza, en muchos otros existe la posibilidad de que un síntoma anuncie la presencia de una enfermedad poco frecuente pero grave. Con seguridad se pedirán muchos más exámenes auxiliares que ahora, que aparte de costo también pueden tener riesgo importante, lo que sin duda encarecerá las atenciones. ¿Se dan cuenta de esto los gobernantes promotores del seguro de indemnización?.  ¿No es mejor invertir en mejorar los servicios de salud y desarrollar eficientes sistemas de control y seguimiento de las atenciones?. Desde hace algún tiempo en los hospitales del Ministerio de Salud se emplea una hoja de chequeo llamada de Cirugía Segura, en la que se identifica al paciente, la zona que se va a operar, la operación que se va a realizar, el estado del equipamiento, etcétera y podría ser mejor si se incorporan algunos otros aspectos importantes y se le da más dinamismo haciendo el chequeo a viva voz (como se hace en el momento en que se cuentan las gasas). Con seguridad en el caso del paciente anciano del Hospital Sabogal (EsSalud) que se le terminó amputando las dos piernas no se hizo ese chequeo (quizá no estaba establecido en ese hospital). Esos y otros mecanismos de control preventivo y  seguimiento de los casos, aunadas al financiamiento adecuado del aseguramiento universal, es lo que debe hacerse; pero no salir con demagogias indemnizatorias que no tienen sustento técnico.
 
Huacho, 12 de febrero de 2010.
 


 
 
Saludos cordiales,

 

Américo Peña-Oscuvilca
Facultad de Medicina Humana

Universidad Nacional José Faustino Sánchez Carrión. Huacho, Perú.

 


 



De: jorge zarate <drjorgez@yahoo.com>
Para: interno_residente_medico_PERU@yahoogroups.com
Enviado: mié,17 febrero, 2010 17:34
Asunto: Re: [interno_residente_medico_PERU] Rv: SOAT MEDICO - Nuevo orden medico

 

Completamente de acuerdo, CMP = Club de Medicos del Perú.
Entre quien entre NUNCA una voz que haga respetar a los Médicos ante los MEDIOS que estan COMPRADOS por los NEGOCIANTES de las ASEGURADORAS y los politicos de TURNO para fines del SOAT medico, a quienes les INTERESA UN COMINO la salud de la poblacion que está siendo manipulada a diario.  

--- El mar, 2/16/10, Gorky Carazas Aedo <gorkyaedo@gmail. com> escribió:

De: Gorky Carazas Aedo <gorkyaedo@gmail. com>
Asunto: Re: [interno_residente_ medico_PERU] Rv: SOAT MEDICO - Nuevo orden medico
A: interno_residente_ medico_PERU@ yahoogroups. com
Fecha: martes, 16 de febrero de 2010, 07:00 pm

 
Estimados colegas
 
Las situaciones que en los ultimos años vienen afectando a la profesion medica ha generado creo sin equivocarme que muchos colegas como quien suscribe empiezen a tener dudas y cuestionamientos a las entidades gremiales que nos representan asi como al mismo Colegio Medico ,ya que hay un sentimiento de cada año una relegacion a nuestra profesion desde todos los frentes tanto del sector publico y privado.Los entes se han convertido sea en emniente politicos o eminentemente sociales.Muchos colegas siempre nos hemos preguntado ¿Para que nos sirve el Colegio? ¿alguien ha recibido un beneficio de sus aportaciones aparte de que te sellen como habil para la Residencia?, y en circunstancias actuales hay  demasiada cautela y lenguaje ambiguo.Estoy convencido que en algun momento muchos colegas ,muchisimos de aquellos realmente desocupados, que trabajan por miseros sueldos hubieran querido ser representados pero nadie los representa si no eres nombrado en el sector publico .El Colegio Medico   a nivel nacional siempre seran como me parece mas Club de Medicos del Peru. creo que muchos tienen mejores clubes y sin cuotas tan altas.Asi que el Colegio Medico si alguna vez se preocupara ,quiza hasta un ejemplo son el Colegio de Odontologos que hacen campañas para erradicar falsos profesionales jamas nuestro ente quiza intento hacer esto.O alguna vez el Colegio ,alguna Federacion,Asociaci on reclamo para que definitivamente se instaure rigurosamente que las farmacias expendan hasta un paracetamol con receta medica ,y asi habaran contribuido a dar trabajo a muchos medicos que estan desocupados o sub empleados.Es solamente un ejempolo de tantos,que nosostros mismos dejamos pasar,por ej. eliminar esas "campañas"  "gratuitas" que hacen mas que crear una percepcion que la atencion medica es tan informal y de poco valor que se puede regalar una consulta.por eso existe un Hospital Publico no?.Es por eso y mucho mas que el periodismo ve como un sector profesional poco solido,con poca autoestima, a lso cuales los puedes tildar de todo y no son capaces de responder.Pienso  nuevamente que si hay una corriente medica que esta renuente a seguir en esta muerte lenta de nuestra profesion... .......
 
 
 

El 16 de febrero de 2010 16:29, DENNIS GUZMAN <dr_gfdh@yahoo. com> escribió:
Es cierto son chivos expiatorios, no lo puedo negar eso es evidente. sin embargo, si hubo un protocolo, que le obliga a no ver al paciente, por qué no protestó..... ....por qué arriesgarse a eventos como ese......... , por otro lado, si estuvo hipoglicémico por qué operar?.
Amigos un maestro mio me enseño que la disculpa no borra el error, el error tiene sus consecuencias y lo debemos asumir como Hombres que somos , y  como dijo el fisico famoso, descubridor de la teoria de la relatividad. " LAS CRISIS SACAN LO MEJOR DE NOSOTROS".
Yo disculpo al  médico que tuvo la falta, pero eso no significa borrar el error.....
Ojala que que aquel médico encuentre trabajo, y pueda rectificarse ante la sociedad y demostrar que ha cambiado su manera de hacer las cosas....... ..
 
compañeros mios  hagamos que la medicina sea un FIN Y NO UN MEDIO.....
Los bloques de poder se rompen si nos mantenemos informado, siempre, con la verdad. Ser siempre criticos  de lo que leemos, manteniendo  la humildad ante un debate....
 
Hasta Luego.. .......
atentamente: Dennis Hernan , estudiante de medicina de la Universidad Nacional de Trujillo 

--- On Sun, 2/14/10, Roel Oré <roelore@yahoo. com> wrote:



sábado, 20 de febrero de 2010

Castaneda candidato de Alan Garcia

http://www.larepublica.pe/claro-y-directo/21/02/2010/la-estrategia-leninista-de-lourdes-flores

La estrategia leninista de Lourdes Flores

 
 Por Augusto Álvarez Rodrich
alvarezrodrich@larepublica.com.pe

Pretende dar un paso atrás para poder dar dos adelante.

Con una estrategia inspirada en Vladimir Ilich Lenin, Lourdes Flores dio un paso atrás al postergar su aspiración presidencial y lanzarse a la alcaldía de Lima con el objetivo de que su candidatura sea una batalla de la decencia contra la corrupción. ¿Le interesa esa lucha al elector y cree este que la presidenta del PPC la puede liderar?

Con lemas como "la decencia barrerá a la corrupción", "contra el lado oscuro de la política", "no al pragmatismo amoral" y "no al roba pero hace obra", junto con –uniformada de verde pepecista– la declaración de lealtad al PPC, Flores lanzó su candidatura y varios jabs a su competidor principal: Alex Kouri.

Este, como sin duda será recordado durante los meses siguientes, dejó el PPC para vincularse con Vladimiro Montesinos, de lo cual existe el registro de varios videos bastante rochosos. Tiene, además, el chicharrón del peaje de la Av. Faucett.

Flores tiene varios obstáculos. Primero, una imagen asociada a lo político y no a lo municipal, terreno donde Kouri le saca ventaja. Además, debe demostrar que conoce y que realmente le excitan los problemas urbanos que preocupan al elector.

El segundo obstáculo es el equipo que la rodeará en la campaña. Si es el club de propietarios de piscinas que en el 2006 ahogó su candidatura, el crucero 2010 también naufragará.

Tercero, los apoyos políticos. Ya tiene el de Alejandro Toledo, pero el de Luis Castañeda está por verse pues su prioridad es su candidatura presidencial y podría no querer arriesgarla asociándose a alguien que podría perder unos meses antes. Además, él está comprometido con Alan García y –me parece– el candidato municipal de Palacio es, hasta ahora, Alex Kouri.

Cuarto, si la batalla de Flores es contra la corrupción, habrá que ver cómo anda la cosa por casa. Es obvio que Kouri hurgará en el PPC y que podría encontrar varias perlitas que obligarán a deslindes que ojalá Flores esté en voluntad de realizar.

Last but not least: ¿le interesa realmente al elector la lucha contra la corrupción o castigar políticamente a candidatos que hayan estado vinculados a corruptos como Montesinos? Ojo que Kouri ha sido elegido tres veces alcalde y una vez presidente regional en el Callao, y no puede concluirse que los chalacos sean más tolerantes a la corrupción que los limeños.

Lourdes Flores ha tomado una decisión riesgosa pero valiente. Si pierde, le costará mucho –a ella y al PPC– recuperarse en el futuro. Pero si gana la alcaldía de Lima, y lo hace bien, habrá sido un paso atrás para dar dos adelante en el 2016 cuando competiría por la Presidencia, otra vez, con Alan García, en lo que sería la gran revancha de su vida y, quizá, la gran batalla de la decencia contra la corrupción.

viernes, 19 de febrero de 2010

Descuido de la Defenza

http://elcomercio.pe/impresa/notas/defensa-nacional-hoy/20100219/416793

La defensa nacional hoy

Por: Francisco Morales Bermúdez*
Viernes 19 de Febrero del 2010

La defensa nacional es un concepto integral. No hay proceso de desarrollo aislado de la defensa nacional. No se puede pensar en defensa nacional separada del desarrollo. Ambas deben avanzar de modo convergente, complementándose, hacia los mismos objetivos: las metas nacionales. Esto lo observamos claramente en los países que son potencias mundiales y hoy en los países emergentes tales como Brasil, Rusia, India y China. En el caso sudamericano vemos también que Chile, como política de Estado fortalece sus fuerzas armadas, concurrentemente con los logros en su desarrollo.

Un país que pretende alcanzar un nivel de "potencia intermedia" en el concierto mundial, como puede y debe ser el Perú, basado en su gran potencial de recursos y en su privilegiada ubicación central en el Pacífico Sur, necesita apoyar su esfuerzo vital de desarrollo con medidas coherentes y apropiadas de seguridad nacional en todos los campos: económico, político, psicosocial y militar.

A pesar de la evidencia de estos conceptos, sucesivos gobiernos del Perú a partir de 1980, han venido desatendiendo inexplicable y sistemáticamente a las Fuerzas Armadas y a los sistemas de defensa nacional, poniendo en ostensible debilidad la seguridad del país ante peligros y amenazas tanto internos como externos.

Es difícil entender cómo esto puede haber ocurrido en un país como el Perú cuya historia y consideraciones geopolíticas señalan, con la mayor evidencia, la necesidad ineludible de acompañar el esfuerzo de desarrollo con una apropiada y equilibrada seguridad nacional. Basta recordar que durante el período de la República, el Perú ha perdido una extensión territorial equivalente a la suma de los territorios de Ecuador, Uruguay y Guyana, aproximadamente 600.000 km2.

Las circunstancias actuales de inestabilidad y desequilibrio que se viven en el mundo y en el contexto continental, exigen el replanteamiento de nuestra estrategia de defensa nacional de modo integral, y, como consecuencia, disponer y conducir el repotenciamiento y modernización de nuestras Fuerzas Armadas. Simultáneamente es exigible satisfacer los requerimientos humanos de subsistencia y de vida de sus componentes, situación esta última que ha llegado a niveles deprimentes que el Gobierno debe resolver teniendo en cuenta que la profesión militar tiene características específicas que es necesario considerar a fin de mantener los incentivos que animen a los peruanos a iniciarse y perseverar en ella.

En adición a su obligación primordial de defender la integridad territorial, la independencia del Perú y su soberanía, sus Fuerzas Armadas, si estuvieran bien dotadas de los medios apropiados, podrían afrontar las nuevas amenazas a la seguridad como es, entre otras, el terrorismo; garantizar el resguardo del mar peruano, apoyar acciones de desarrollo sobre todo en aquellos lugares distantes o incomunicados donde no suele llegar la acción del Estado, estar plenamente capacitadas para prevenir y reaccionar en casos de catástrofes naturales y participar en operaciones internacionales de paz.

Importante resulta, como marco general de estas reflexiones, combatir el prejuicio, muy arraigado, que suele confundir la norma constitucional de que las Fuerzas Armadas no son deliberantes con la creencia de que a sus integrantes, debidamente jerarquizados, les está vedado pensar y opinar sobre asuntos institucionales y nacionales que se relacionan con la defensa nacional. No deliberar significa, en la noción democrática, que no deben intervenir directamente en la política por la obvia razón de que la sociedad les ha entregado el monopolio de las armas y que el peso de ellas no debe jugar un papel en las discusiones políticas de los ciudadanos y en las decisiones de los poderes del Estado.

Como consecuencia del falso concepto sobre deliberación, resulta que no hay diálogo entre civiles y militares, entre los gobernantes y las FF.AA., como si estas vivieran en compartimentos estancos y no formaran parte de la misma sociedad, con las mismas metas , aspiraciones y sentido de patria. Por el contrario, se siente que hay diversas corrientes que por desconocimiento o malicia siembran desconfianza e incomprensión sobre la problemática militar.

Invocamos a que se rectifiquen estas actitudes que nos dividen y que tanto daño han hecho y hacen a la construcción nacional.

(*) Ex presidente de la República


Porque no existe un Partido LIberal en Peru

http://elcomercio.pe/impresa/notas/partido-liberal/20100219/416763

¿El partido liberal?

Por: Jaime de Althaus Guarderas
Viernes 19 de Febrero del 2010

La política peruana está en una situación penosa. Lejos de tender a consolidarse en un sistema de pocos partidos institucionalizados que le den estabilidad y realidad a la democracia, se disgrega cada vez más en múltiples agrupaciones pequeñas y efímeras que crean el escenario para un nuevo autoritarismo. La entropía política no se detiene. Al punto que los partidos ya no tienen ni cuadros. Cómo será el asunto que, como ha acertado Juan Paredes Castro, ningún partido es capaz de presentar un candidato fuerte para Lima Metropolitana ni les interesa hacerlo. Entonces ya no tienen sentido. Deberían juntarse, pero no lo van a hacer.

Mientras tanto, la candidatura de Jaime Bayly sube a 5% en el ámbito nacional y puede convertirse en el puntillazo final de la política o, alternativamente, en su refundación. Pues lo sugestivo es que la intención de voto por él es tres veces más alta (10%) entre los jóvenes menores de 25 años, que entre los mayores. Jóvenes que a duras penas saben quién es el presidente están hablando de política. Ese es el fenómeno. Lo que sugiere que, en efecto, la candidatura de Bayly podría ser, paradójicamente, el comienzo de la regeneración de la política nacional si es que se decidiera a convertir su actuación en algo más que un acto egocéntrico de burla, desafío o regeneración personal. Es decir, si se decidiera a organizar un verdadero partido político —liberal, digamos— que incorpore de manera orgánica a esos jóvenes, los eduque en la preocupación nacional y desarrolle en ellos una vocación de liderazgo político y de servicio público.

Pues el síntoma de muerte de los partidos es la ausencia de jóvenes en ellos. La comunidad política se envejece, fragmenta y desprestigia cada vez más. Bayly podría simplemente terminar de desprestigiarla, pero también podría aportar la gran novedad de reincorporar a los jóvenes, renovándola. Así, Bayly podría no llegar a la presidencia en esta ocasión, pero fundaría un partido que, si se combina con reformas en el sistema de elegir congresistas, ayudaría a formar en el mediano plazo un sistema de pocos partidos serios y vitales, una democracia estable. Eso puede ser más importante que una gestión gubernamental. Pero requiere pasar de la travesura-aventura personal al emprendimiento político serio. Usar sus talentos para algo más que la redención personal.

La pregunta es si está dotado para ese nivel de desafío. Y la respuesta, por el momento, es negativa. Bayly destruye apenas construye. Agrede compulsivamente incluso a quienes, pensando como él, podrían ser sus colaboradores. Tendría que estar por encima de sus iras, controlar el ego, agradecer las críticas. ¿Podrá?